El Mundial maquilló la temporada gris de Nico Williams. Campeón del mundo con España, el pequeño de los Williams no tuvo una campaña nada fácil con el Athletic Club. El sueño de la Champions League acabó siendo una pesadilla por culpa de la pubalgia y la única buena noticia hasta la Copa del Mundo fue su faraónica renovación hasta 2035. Por suerte para los seguidores del equipo de Bilbao, Edin Terzic, que analizó al club al detalle antes de aceptar el puesto que hasta ahora ocupaba Ernesto Valverde, conoce muy bien el error que no debe cometer.
Lo cierto es que el ‘Txingurri’ tuvo mala suerte desde antes incluso de que empezara su última temporada en San Mamés. La pretemporada fue un drama. Yeray Álvarez fue sancionado por el positivo por dopaje causado por un medicamento en su tratamiento contra la alopecia y acabó de dejar completamente en cuadro una defensa que ya había sido debilitada por la grave lesión de Unai Egiluz. Finalmente, acabó llegando Aymeric Laporte para salvar la papeleta, pero la vuelta a casa del de Agen se complicó más de lo esperado porque el Al-Nassr no facilitó la operación.

Ernesto Valverde, durante un entrenamiento previo al Athletic-Valencia en Lezama. / Athletic Club
Sea como fuere, tenía que ser un año de alegrías. El Athletic volvía a la Champions League, pero no dio la talla y se despidió de la competición reina a las primeras de cambio, terminando la fase liga en la 29ª posición. En Copa del Rey sí que dio más guerra, cayendo en semifinales ante el vigente campeón, la Real Sociedad, pero la exigencia extra de ambas competiciones repercutió gravemente en LaLiga, donde el Athletic bajó el telón en la 12ª plaza, muy lejos de competiciones europeas.
Ernesto Valverde no dudó en dar un paso al costado, incluso antes de que terminara el curso. A finales de marzo, el ‘Txingurri’ confirmó que al acabar la temporada pondría fin a su tercera etapa en el banquillo de San Mamés, dando tiempo al club para medir su próximo paso, que acabó siendo Edin Terzic.

Edin Terzic, técnico del Athletic Club / EFE
Sin equipo desde julio de 2024, el alemán examinó bien la plantilla, miró a Lezama y empezó a preparar el proyecto en el que Nico Williams tiene una importancia capital y seguro que habrá medido muy bien cómo dosificarle durante la temporada para no cometer los errores de Valverde.
Uno de los motivos por los que el Athletic ha cuajado una mala temporada fue el nivel del extremo navarro. Su pubalgia le ha incordiado durante todo el curso, forzando más de la cuenta y tratando de ayudar al equipo cuando el físico le impedía dar lo mejor de sí. Cuando Valverde decidió tomar cartas en el asunto, invitándole a seguir un tratamiento externo para solucionar las molestias físicas en vez de ir tirando semana a semana, quizás ya era demasiado tarde.

Nico Williams en el suelo lesionado durante un partido en San Mamés / Archivo
En su defensa cabe destacar que es complicado prescindir del futbolista más desequilibrante de la plantilla cuando este pide forzar y quiere estar al servicio del equipo, pero lo cierto es que llegó mal hasta el tramo final de temporada. De hecho, fue al Mundial ‘tocado’ y no pudo ser un hombre importante para De la Fuente. Por lo menos, al nivel de la Eurocopa.
Por suerte para el Athletic, todo esto es cosa del pasado y el nuevo proyecto con Terzic al mando ya ha echado a rodar. 0-3 al Derio, 0-11 al Leioa, 0-2 al Sestao River, 2-2 frente al Eibar, 0-3 al Racing de Santander y 0-3 al Burgos. La pretemporada, de momento, está yendo bien mientras Nico disfruta de sus vacaciones con la medalla de campeón del mundo colgada en el cuello.
Si algo tiene claro el alemán es que para que las cosas vayan bien necesita su mejor versión sobre el césped. Y si para ello debe darle descanso algunas semanas, no forzará la máquina.