A la archiconocida frase de ‘mi casa, teléfono’ pronunciada por E.T., en la película estadounidense de ciencia ficción de 1982 dirigida por Steven Spielberg, se le puede añadir también ‘mi pueblo’. Y es que el extraterreste se ha convertido en uno más este verano en Olmillos de Sasamón, donde el vecindario ha creado un universo propio a base de creatividad y mucho arte para que el eclipse solar del 12 de agosto resulte aún más especial.

Mercurio, Venus, Tierra, Marte, Júpiter, Saturno, Urano y Neptuno dan la bienvenida a los visitantes en varios puntos del pueblo y algunos cuentan hasta con un sistema para girar de forma circular. Pero además de planetas, este punto de la comarca Odra-Pisuerga se ha llenado con el calor de estrellas, galaxias, cometas, asteroides, astrónomos, astronautas, telescopios… Alguna zona incluso cuenta con iluminación propia por la noche para aumentar la espectacularidad. La iniciativa OlmillArte, que organiza en la época estival de la asociación Santa Columba, ha vuelto a sembrar de color las calles tras unirse más de 60 casas.

Nati y Carmen, de la asociación, cuentan que la actividad ya es un clásico y que «la gente se lo curra mucho». Lo único que hace falta es tirar de imaginación y un poco de tiempo para diseñar y plasmar las ideas. Así, por todas las calles se puede ver alguna creación original. Cuadros, telas, dibujos y otras figuras elaboradas a mano han conquistado los árboles, las puertas, las terrazas… Y en algunos casos el sol y la luna se cuelan hasta la cocina. Tampoco faltan los fotocalls para hacerse fotos metiendo la cabeza y parecer un auténtico astronauta o sentir directamente que se viaja en una nave espacial.

«Aunque haya casas un poco más alejadas os las voy a enseñar todas», comenta Nati al empezar la ruta, que presume así del estado en el que ha quedado el pueblo y anima a descubrir cada rincón. Hay que mirar con atención y sin perder detalle, ya que cuando menos te lo esperas aparece un pequeño extraterrestre escondido en la esquina de una fachada o un imponente E.T. en bicicleta o sobre alguna pared. Aquí no hay un ganador y lo que se busca es implicar a todo el mundo, algo que se ha conseguido -otra vez- con creces y por ello sí se hace un sorteo entre todos los participantes para disfrutar de una cena en el restaurante de la localidad. Estos días se nota mucha gente en los municipios del entorno y, como suele ser habitual, seguro que a partir de ahora muchas familias se acercan a conocer el resultado de esta propuesta.

A las puertas de su casa ofrece Pedro, físico y aficionado del espacio, una explicación precisa y gráfica para situarse en el espacio. También muestra la visibilidad de los planetas a lo largo de 2026, las constelaciones del zodiaco o los equinocios y solsticios. 

(Más información y fotografías, en la edición impresa de este martes de Diario de Burgos)