Las dos primeras campañas de abonados del Roig Arena han tenido su riesgo y las dos, las cifras así lo avalan, terminaron con éxito para … el Valencia Basket. Hace un año, la ‘traslladà’ desde la Fonteta supuso además de un desafío logístico un proceso largo para explicar un modelo que arrancó con mucho malestar en los aficionados por los precios de los pases y que terminó con récord de abonados. Ahora, esas cifras estaban en peligro por el posible efecto desalentador de las bajas en el equipo masculino tras conquistar la Liga ACB. Hay muchas ganas de basket. La campaña de los abonos masculinos se ha cerrado con un nuevo récord, dejando la cifra en 11.900 socios y superando la marca de 11.500 del pasado curso. Es decir, rozando los 12.000 que se antoja la cifra máxima teniendo en cuenta que el club también apuesta por el tirón del ticketing de los partidos. El total a estas alturas, sumando los 3.600 abonos femeninos, el Valencia Basket cuenta con 15.500 abonados.
«El club apostó por ampliar el número de localidades disponibles para abonos masculinos, y la respuesta no podía haber sido más positiva. Solo un pequeño número de abonos VIP llegaron a la fase de venta libre, ya que los nuevos abonos del resto de localidades se agotaron con los Amics Taronja», manifestó la entidad taronja en un comunicado.
En cuanto al total de abonos femeninos, la venta continúa abierta y actualmente se superan los 3.600 abonos femeninos, a falta de los últimos días para cerrar la campaña. Los interesados en adquirir un abono femenino pueden hacerlo a través de la web del Valencia Basket. La pasada temporada, esta cifra superó los 4.00 abonados con lo que en caso de superar esa cifra la entidad taronja podría llegar a los 16.000 abonados sumando a sus dos equipos profesionales. Una cifra que, volviendo a lo analizado de hace justo un año en el paso de la Fonteta al Roig Arena, supone una barrera que supera las mejores expectativas del más optimista.
Los 11.900 abonados masculinos del Valencia Basket son el mejor pulmón para una temporada donde, en términos de asistencia, batir lo ocurrido la pasada temporada supone un desafío tremendo. En la Euroliga, el último partido contra el Panathinaikos se convirtió en el primer lleno de la historia del Roig Arena (15.600 espectadores) y durante todo el curso europeo pasaron por las gradas del recinto de Quatre Carreres un total de 265.874 espectadores repartidos en 21 partidos, no fueron 22 porque contra el Hapoel se jugó a puerta cerrada, lo que da una media espectacular de 12.660 espectadores por choque superando, por ejemplo, al equipo que terminó siendo el campeón en la Final Four de Atenas. La media de asistencia del Olympiacos el pasado curso en la Euroliga fue de 12.203 espectadores.
