Mother Mary: cómo Lorde, Madonna y Ariana Grande inspiraron la película de Anne Hathaway en plan estrella del pop
Hay pocos directores con carreras tan interesantes como David Lowery, el cineasta de 45 años que goza de gran popularidad tanto en A24 como en Disney. Oscila entre dramas surrealistas como El caballero verde —adaptación de un poema centenario que se desarrolla como un sueño que solo recuerdas a medias— y grandes y espectaculares películas infantiles como Peter Pan & Wendy, de 2023. En el ámbito independiente, sus películas suelen ser complejas, cargadas de significados existenciales y con una resonancia emocional que hay que ver para comprender. A Ghost Story (2017), en la que Casey Affleck interpreta a un fantasma envuelto en una sábana blanca que viaja a través del espacio y el tiempo, suena obviamente ridícula, pero es, sin duda, la experiencia más conmovedora y memorable que he vivido en un cine en la última década.
Su última película, Mother Mary, que ha tardado varios meses en llegar a España tras su estreno internacional, también es, literalmente, una historia de fantasmas. Anne Hathaway interpreta a la estrella del pop que da título a la película, quien llega sin avisar a la casa de campo de su antigua gran amiga y diseñadora de moda Sam (interpretada por Michaela Coel). Mother Mary se encuentra en plena crisis de identidad y quiere que Sam le haga un vestido para un concierto de regreso a los escenarios. Sam accede a regañadientes y, a medida que empiezan a trabajar, van saliendo a la luz poco a poco los motivos de su distanciamiento: Sam fue una pieza clave en la creación de los looks y la iconografía de Mother Mary, y siente que la estrella del pop la dejó de lado cuando se hizo famosa y empezó a colaborar con otros diseñadores. Los acontecimientos dan un giro aún más extraño cuando Sam revela que cree que recibió la visita de un fantasma poco después de ver uno de los conciertos en directo de Mother Mary. Y… bueno, ya lo verás.
Unos días antes del estreno original de la película en mayo, charlamos con David Lowery por Zoom sobre las fascinantes fuentes de inspiración que hay detrás de Mother Mary, su paso por un hotel irlandés embrujado y la razón por la que esta historia no cuenta con ningún personaje masculino.
GQ: ¿Cuál fue el germen de la idea de Mother Mary?
DAVID LOWERY: Surgió de tres fuentes diferentes. La primera es que me encanta la música pop. Sabía que quería hacer una película que, de alguna manera, capturara la sensación que la buena música pop me transmite. La segunda fue que, mientras rodaba El caballero verde, filmé una escena con Dev Patel y Sean Harris en la que solo aparecían ellos dos. Pasamos un día rodándola. Y me lo pasé genial trabajando con ellos dos y profundizando en esa escena tan dramática ambientada en un granero medieval. Y en ese momento pensé: “Ojalá toda la película fuera así”.
Y luego, la tercera cosa fue que, cuando estaba en Irlanda en 2019 en el rodaje, tuve un momento de duda en el que sentí que había perdido mi sentido de identidad. Y de ahí empezó a surgir ese diálogo central entre Sam y Mother Mary. Empecé a escribirlo esa misma noche; no podía dormir. Así que simplemente empecé a expresar todo lo que sentía en forma de diálogo entre estos dos personajes. Y la escena inicial de la película se parece bastante a lo que escribí hace siete años.