Hay citas que son capaces de perdurar con el transcurso del tiempo. Ni la Guerra Civil ni el paso de las décadas han sido capaces de impedir que el Circuito de Getxo, que organizó su primera edición el 31 de julio de 1924, siga recibiendo, más de un siglo después, a los mejores ciclistas del pelotón profesional. La fecha ha variado, ya que con el objetivo de profesionalizar la prueba y atraer a las mejores escuadras, la jornada ha pasado de disputarse en el día de la festividad de San Ignacio a organizarse el 2 de agosto. Aun así, la esencia de la carrera sigue siendo la misma. Este domingo tuvo lugar la 81ª edición del Circuito de Getxo, y Natnael Tesfatsion, ciclista eritreo del Movistar, se impuso a Pau Miquel y Alex Aranburu en un esprint de grupo en la meta de Arkotxa.
La jornada presentaba un perfil exigente. El pelotón tenía que afrontar un recorrido de 172,2 kilómetros, con un desnivel positivo de casi 2.500 metros. La gran parte de la prueba se desarrollaba en un circuito urbano, al que los ciclistas tendrían que dar un total de seis vueltas, ascendiendo en cada una de ellas el Alto de Akarlanda, de 4,5 kilómetros y una pendiente media del 2%, y el Muro Arkotxa, donde se situaba la línea de meta. Aun así, el plato principal de la jornada vendría en las dos últimas vueltas, cuando al conocido recorrido se le añadiría la subida al Alto de Pike. Aunque solo son 2 kilómetros, la pendiente media es del 9,4%, y es un puerto capaz de decidir la carrera. La prueba vizcaina introdujo esta variante en 2020, y desde entonces grandes citas, como el Tour o La Vuelta, han trazado sus recorridos pensando en esta ascensión.
🚀 Así ha sido el esprint con el que Tesfatsion se ha impuesto en el 🇪🇸 #81CircuitoGetxo.
🤩 Grandísima gestión de Natu, que cedió en el último paso por Pike, mantuvo la calma y esperó su momento para rematar con un último kilómetro espectacular.#RodamosJuntos | @movistar_es pic.twitter.com/YNpILwf5tX
— Movistar Team (@Movistar_Team) 2 de agosto de 2026
Despedida de Izagirre y Bilbao
La carrera comenzó a las 12.30 horas desde la explanada del Museo Guggenheim. Un cielo despejado y soleado, que dejó atrás la lluvia de la víspera, invitaba a rodar en bicicleta. Entre los favoritos figuraban nombres como Igor Arrieta, Antonio Morgado, Giulio Ciccone o Marcel Camprubí, actual campeón estatal. Sin embargo, la afición reclamó a los dos referentes vascos que afrontaban su último Circuito de Getxo: Ion Izagirre y Pello Bilbao. Ambos colgarán la bici a final de temporada, y por ello fueron homenajeados en el control de firmas. “Correr en casa las últimas carreras de nuestra vida deportiva, tanto para mí como para Pello, siempre es especial. Se agradece tanto cariño”, declaró Izagirre. Junto a ellos salían de la capital vizcaina los que, por qué no, podrían tomar el relevo. Los ciclistas Marco Martín y Hodei Muñoz, que no superan los 20 años de edad y que ya visten de naranja para acompañar la temporada que viene a Mikel Landa, daban unas de sus primeras pedaladas profesionales en Getxo.
Tras varios ataques en el primer paso por meta, los cuales no fructificaron, la fuga del día se formó en los primeros 20 kilómetros. Un pelotón liderado por el UAE y el Lidl solo les permitió obtener una diferencia de tres minutos. Entre los valientes que buscaban sorprender desde la distancia se encontraban el bilbaino Jonathan Lastra y el navarro Iker Mintegi, del Euskaltel-Euskadi; el gipuzcoano Alex Díaz, del Caja Rural; y el navarro Iker Gómez, del Kern Pharma. El corredor de la escuadra dirigida por Juanjo Oroz se quedó fuera de la fuga en los últimos kilómetros de la segunda vuelta por una avería mecánica.
El último superviviente
Mattia Bais, corredor italiano del Polti, fue el último superviviente de la fuga inicial. En los kilómetros finales del último paso por línea de meta, varios corredores lo probaron desde el grupo principal y se unieron a un Bais que tenía como objetivo alargar lo inevitable. En el pelotón el Lidl impuso su ritmo y en el inicio de la última subida a Pike neutralizó a la cabeza de carrera. Ciccone, aprovechando que sus compañeros alargaron el pelotón, atacó en la curva más dura de la subida. Solo Camprubí fue capaz de seguir su rueda, y en un grupo trasero Izagirre y Alex Aranburu permanecían con la esperanza de poder disputar la victoria.
A falta de siete kilómetros para la meta, y con el grupo de favoritos agrupado, varios corredores intentaron llegar en solitario. Izagirre, pese a ser su última participación, se puso a tirar del grupo con el objetivo de que se resolviese al esprint. “Sabemos que si al final llegamos un grupo la mejor carta es Alex. Ya ha demostrado anteriormente que es capaz de ganar aquí”, declaró el de Ormaiztegi tras la etapa.
Una victoria sorprendente
El ciclista de Cofidis cumplió su objetivo, ya que ningún corredor fue capaz de adelantarse antes de la ascensión final. Milan Vader, compañero de equipo de Camprubí, lanzó el primer ataque desde muy lejos. En su búsqueda salieron Pau Miquel, Natnael Tesfatsion y Alex Aranburu. Finalmente, el corredor eritreo del Movistar se impusó en un esprint bastante ajustado. Miquel quedó en segundo lugar y Aranburu, al igual que la pasada edición, ocupó el tercer escalón del podio. “Estoy sorprendido porque ayer me caí durante el entrenamiento bajo la lluvia y no pensaba que pudiera ganar esta carrera”, se sinceró Tesfatsion. “Aun así, durante la jornada me sentí con buenas piernas, y tengo que dar gracias a mis compañeros de equipo, que me ayudaron hasta la última subida”.
Tesfatsion lidera, con bastante diferencia, la clasificación de puntos UCI del Movistar. Es el corredor del conjunto que más cifras tiene. “Estuve dos meses en Eritrea y no sé cómo está la situación con respecto a los puntos, pero cuando llegué aquí, todo el mundo me decía que era el primero del equipo”, declaró tras la carrera. “Con el resultado de hoy vuelvo a sumar más puntos”.
Izagirre y La Vuelta, una incógnita
Pello está preinscrito, por el momento, para participar en la Vuelta a Burgos y en el Deutschland Tour. Izagirre, por su parte, todavía no tiene ninguna carrera programada de manera oficial. “Todavía tenemos que hablar. Después del Tour la fatiga es muy grande y ahora mismo pienso en recuperar todo lo que hemos acumulado”, explicó el ciclista de Ormaiztegi en referencia a su participación en la próxima edición de La Vuelta. “Tenemos que analizar un poco los objetivos del futuro. En principio sí que tenía La Vuelta, pero ahora habrá que ver cómo recuperamos todo esto”. Habrá que esperar unos días para conocer donde continuará el corredor de Ormaiztegi su gira de despedida.