Jaime Llamas vestirá esta temporada la camiseta del UEMC Valladolid. Nacido y criado en León, el jugador, tras su paso por la Cultural la pasada … temporada, admite que, para tomar la decisión, ha priorizado un proyecto ambicioso de cara al nuevo curso, decantándose así por la firma con el conjunto pucelano. A sus 26 años, se une por tercera vez en su carrera a un proyecto dirigido por David Barrio, técnico con el que ya coincidió en Ponferrada e Ibiza. En sus tres temporadas a las órdenes de su conocido técnico se quedó cerca de lograr el salto de categoría a Primera LEB, por lo que su nueva aventura juntos volverá a tener como objetivo la pelea por el ascenso.

-¿De dónde nace su pasión por el baloncesto?

-Cuando era pequeño por un motivo familiar me cambiaron de colegio. Empecé a estudiar en Agustinos y me gustaba de siempre el baloncesto. Es un colegio de León con tradición de jugar al baloncesto. Ahí empecé a jugar e hice toda mi carrera allí en Agustinos, que luego pasó a ser el Reino de León hasta Liga EBA. Luego di el salto y me fui a diferentes equipos.

-Empezó a destacar desde muy joven y debutó en Liga EBA con 19 años…

-En los años de cantera hasta infantil destacaba más. Luego me quedé un poco pequeño, me estanqué hasta júnior y los primeros años de sénior. En sénior de primer año sí que jugué la última liga de León. Al año siguiente, ya di el salto a Liga EBA.

-¿Cómo afronta un chico tan joven el hecho de jugar en Liga EBA?

-Al principio lo afrontaba como un ‘hobby’ porque no era algo que tuviese ninguna contraprestación ni nada. Jugaba porque siempre he sido un loco del baloncesto y me encanta jugarlo. Jugaba también con varios de mis amigos y otros que fueron viniendo y acabaron siendo prácticamente de mi familia.

-¿Tuvo algún momento concreto en categorías inferiores que pensara: «Creo que puedo llegar lejos en el mundo del baloncesto»?

-Cuando eres niño lo piensas siempre, aunque destaques más o menos. Creo que me di cuenta en Liga EBA porque el salto lo di prácticamente cuando era sénior. Fue cuando di el mayor salto de calidad y cuando quedamos campeones de la Copa de Castilla y León de Liga EBA, que fui el MVP allí en León. Ahí dije: «Yo creo que este puede ser un buen año para intentar dar el salto» junto a la experiencia de irme fuera, poder vivir un poco del baloncesto y disfrutar de este camino.

-¿Cómo recuerda precisamente su desempeño en la Copa de Castilla y León en la que logró ese MVP?

-Bien. Llegué allí con las expectativas de hacerlo bien. Era un torneo de pretemporada. Ganamos el primer día a Burgos, que le ganamos bastante bien y estaba allí Álvaro Martínez, que ahora juega en Primera LEB. En la final ganamos en Salamanca y lo hice bien. Lo afronté con normalidad. Fui a jugar con mis amigos, a pasármelo bien y tuve un buen fin de semana. Me ayudó a dar un paso y seguir creciendo como jugador.

-¿Cómo se describiría como jugador de cara a la afición vallisoletana?

-Yo creo que soy un jugador bastante pasional y entregado. Siempre he tenido un rol de soldado. Soy un jugador que puede hacer muchas cosas, que puede anotar, puede defender, puede rebotear… Sobre todo, soy un jugador con mucha energía. Eso no se negocia, hay que darlo todo siempre, pelear cada balón y cada partido hasta el final sin regalar nada a nadie. Nadie me ha regalado nada para llegar aquí y creo que ese es el camino.

-Va a volver a coincidir con David Barrio…

-Sí, es un entrenador que conozco bien. Es algo que también me ha ayudado a elegir este proyecto. Él tiene bastante confianza en mí y yo en él porque hemos estado tres años juntos. Sabemos cómo somos cada uno y lo que necesitamos el uno del otro para que nos vaya bien. En Ponferrada hicimos segunda ronda de ‘play-off’ y perdimos con Menorca, que fue el que ascendió. En Ibiza hicimos dos finales. Creo que es una evidencia que, cuando hemos estado juntos, nos ha ido bien a ambos, que es lo que buscamos en este proyecto.

-¿Fue diferente su rol con Barrio en la etapa de Ibiza con respecto a la de Ponferrada?

-Sí, fue un poco diferente. El año en Ponferrada fue mi año ‘rookie’ en la liga y tuve una desgracia familiar, aparte de las lesiones. No tuve un año en el que pudiera disfrutar mucho del baloncesto. Sí que me pedía que fuera un poco más protagonista. En Ibiza fui más soldado. Siempre me pedía esa intensidad innegociable, rebotear y no esconderme en los momentos importantes. Había partidos que tenía más minutos y en otros menos, pero, cuando nos jugábamos las castañas, en ambos ‘play-off’ confió en mí. Di un paso adelante, que era lo que lo que él me pedía.

-He leído entre líneas que quizás le intentó convencer para que viniera aquí a Valladolid…

-Sí, cuando caímos en ‘play-off’ hablé con él. Con el paso de las semanas volvimos a hablar y me preguntó que si veía la opción viable, que él veía que podría ser una buena opción para mí. Fue fraguándose poco a poco y al final creía que era una gran opción. Es una plaza donde hay un baloncesto y un proyecto profesional de verdad. Creo que era el camino que teníamos que elegir ambos.

-¿Ha hablado con él después de que se confirmara su fichaje?

-Sí, me escribió porque estaba muy contento de poder contar conmigo en este proyecto y que tiene plena confianza en mí, al igual que yo en él. Vamos a trabajar muy duro este año para poder tener un año lleno de alegrías para la gente, para nosotros y para conseguir objetivos, que al final es por lo que volvemos a estar juntos.

-¿Es un objetivo para usted a nivel profesional alcanzar la Primera LEB en el corto o medio plazo?

-Sí. Al final, juego al baloncesto porque es mi pasión. De pequeño siempre tienes el sueño de intentar llegar lo más arriba posible. Creo que es un objetivo claro que tengo marcado a nivel personal. Todo el tiempo que sea posible, quiero pelear para entrar en una liga superior para sentirme orgulloso de mi trabajo y del sueño que quería cumplir cuando era un niño.

-¿Cree que está cerca de conseguir ese objetivo?

-Yo creo que, de los proyectos que hay en la liga, Valladolid es uno de los más ambiciosos para estar cerca de este objetivo. Al final, dar un salto de categoría fichando en vez de promocionando es difícil. Creo que he hecho un gran año. Tengo que buscar un sitio donde confíen en mí y me divierta jugando. No solo es ir a una liga superior porque para estar sentado en el banquillo… Quiero ser coherente y ambicioso, pero partiendo desde la lógica.

-El pasado verano volvió a León. Promedió 10,2 puntos, 4,7 rebotes, 1,4 asistencias y 10,6 de valoración. No están nada mal estos datos…

-Al igual que este año buscaba un proyecto ambicioso, el año pasado busqué un proyecto en el que pudiera ser un poco más más protagonista. León se asimilaba a lo que estaba buscando y dio la coincidencia de que era en mi casa, con mis amigos, en un club nuevo que se ha formado hace un par de años. Conocía también a la gente del club y su estructura. A nivel colectivo nos costó. No conseguimos el objetivo que podía ser el ‘play-off’. Ha sido un año de crecimiento y de estar en casa con la familia.

-¿En qué aspectos del juego diría que ha mejorado más desde que debutó en Liga EBA hasta el día de hoy?

-He tenido una evolución física clara. Al final, en EBA sí que marcaba un poco las diferencias por el físico, pero, con el paso de los años, no las marcaba porque era pequeño. Creo que he evolucionado mucho a nivel físico, a nivel de lectura y de tomar buenas decisiones. Creo que he mejorado en el tiro sustancialmente durante los años y sigo trabajando para mejorar en ello.

Sobre el cambio de León por Valladolid

«Al igual que otra gente se va de León a Valladolid a trabajar, jugadores como yo o Luis Chacón hacemos lo mismo»

Jaime Llamas

Nuevo jugador del UEMC

-En su caso, siendo un chico nacido en León y habiendo jugado este año en su casa también, ¿por qué ha decidido venir a Valladolid?

-La rivalidad creo que es más clara en el fútbol ya que, en el baloncesto, León hace años que no está en la parte alta del panorama nacional. Creo que al final no solo hay que mirar por lo pasional o por ser de un sitio u otro. Estoy orgulloso de ser de León, eso lo diré siempre al 100%, pero creo que a nivel profesional tenía que buscar otro proyecto. Al igual que otra gente se va de León a Valladolid a trabajar porque tiene un bufete de abogados mejor, los jugadores, tanto yo como Luis Chacón, hacemos lo mismo. Una carrera profesional dura pocos años y tienes que buscar tus mejores opciones para cumplir tus objetivos personales.

-¿Entendería que la afición de León pueda criticar este movimiento que ha realizado?

-Si dependemos de la opinión de los demás tenemos un problema, pero te diría que muy poca gente me ha criticado. Todo el mundo con el que he hablado, tanto amigos como aficionados me desean lo mejor porque estuve allí y di todo lo que tenía. Me gané su respeto y cariño. Todo el mundo puede criticar y cada uno tiene su opinión, pero no me parece que me hayan criticado o que a la gente le haya parecido mal, sino al contrario. Mucha gente lo entiende.

-¿Ha tenido más ofertas o intereses este año?

-Sí. Cuando haces un buen año a nivel personal tienes más opciones. Era el tipo de proyecto que estaba buscando y, una vez vi que podía ser real, lo tuve claro y no dudé. Al principio empezamos hablando David y yo. Lo hablé con mi familia, con mis amigos y me dijeron: «Es la oportunidad de un proyecto por el que llevas peleando mucho tiempo. No le debes nada a nadie aquí, has sido totalmente profesional y has dado todo lo que tenías, allí te han valorado y te quieren de verdad».

-¿Qué expectativas tiene de cara a esta nueva temporada tanto a nivel individual como a nivel colectivo?

-A nivel individual quiero seguir creciendo en mi juego, seguir siendo más consistente en el tiro, seguir siendo importante en la pista y en el vestuario y dar un paso adelante en mi carrera deportiva. A nivel colectivo esto acaba de empezar. Todavía no se sabe cómo son los equipos, pero creo que tenemos un gran equipo. De los 11 hombres confirmados todos son jugadores con experiencia que han jugado finales por el ascenso, han jugado en una liga superior y algunos vienen de ascender este año. Creo que es un buen equipo, compensado, que tiene muchas armas tanto delante como atrás. El objetivo es quedar lo más arriba posible y, obviamente, pelear por el ascenso.

-¿Podemos soñar en Valladolid con un posible ascenso?

-La verdad que sería idóneo, pero hay que tener cautela. Hay que ver cómo es la liga y trabajar. Tengo claro que, con mi experiencia de Ibiza, por muchos nombres que tengas, si al final no hay sacrificio es muy difícil porque hay gente que entrena más que tú.