Este martes 4 de agosto, los Reyes ofrecen su tradicional recepción en el Palacio de Marivent. Como cada año, tanto políticos como personas de renombre dentro de la sociedad mallorquina han aceptado estar presente en esta cena en la que podrán hablar de cerca, en su mayoría, con Felipe, Letizia y sus hijas. Además, la velada se lleva a cabo en uno de los lugares más bonitos de la ciudad, en el Palacio de Marivent, la residencia de verano de la Familia Real. Aunque es una tradición de lo más extendida, lo cierto es que, como ha sucedido en otros años, ha habido personas que han declinado la invitación. Pero, ¿quién sí y quiénes no acudirán a esta cita?

Sin lugar a dudas, en la recepción oficial que los Reyes, Felipe y Letizia, ofrecen en el Palacio de Marivent a las autoridades institucionales y a la sociedad civil de las Islas Baleares, la asistencia suele reflejar las distintas posturas políticas y representativas del archipiélago. Quiénes sí han aceptado han sido la presidenta del Govern de les Illes Balears, Marga Prohens (PP), junto a miembros de su ejecutivo y consellers. También, el presidente del Parlament de les Illes Balears, Gabriel Le Senne (Vox), junto a otros miembros de la Cámara.

La lista de invitados a la recepción de los Reyes en Marivent

La reina Sofía junto a sus nietas, el año pasado, en Marivent. | EP

Desde la misma forma, estarán presentes los representantes de los Consells Insulars —de Mallorca, Menorca, Ibiza y Formentera— y alcaldes de la isla, encabezados por la representación del Ayuntamiento de Palma. También acudirán los miembros de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado destacados en Baleares y autoridades militares de las islas. En total, han confirmado su asistencia cerca de 500 a 600 invitados pertenecientes a colectivos de la cultura, la empresa, la gastronomía, el deporte y organizaciones del tercer sector de Baleares.

Por su parte, aquellos que han declinado acudir son MÉS per Mallorca y MÉS per Palma. La coalición ecosoberanista ha declinado formalmente la invitación un año más. En su comunicado oficial justifican su ausencia como «una decisión coherente con su compromiso con los valores republicanos y la igualdad entre todas las personas» y en defensa de las instituciones de autogobierno balear frente a la figura monárquica. Siguiendo la línea habitual de las últimas convocatorias, los representantes de partidos de corte republicano no acuden a la recepción oficial en el palacio.

Qué comen y cómo es el ambiente

La recepción a la sociedad balear en el Palacio de Marivent es uno de los eventos centrales y más emblemáticos del verano de la Familia Real en Palma. A diferencia de los actos en el Palacio Real de Madrid o en La Zarzuela, esta recepción destaca por celebrarse a aire libre. Tiene lugar en los amplios jardines del Palacio de Marivent, orientados al mar Mediterráneo. El entorno natural, iluminado de forma cálida al atardecer, crea una atmósfera más relajada y distendida que los actos solemnes de la capital. Se instalan plataformas para los discursos y mesas de refresco distribuidas por los jardines.

La representación de la Casa Real suele estar encabezada por el rey Felipe, la reina Letizia y sus hijas. También, suele acompañarles la reina Sofía, quien tiene un arraigo muy especial con la isla. Alrededor de las 20:30 o 21:00 horas, arranca el acto institucional. La Familia Real recibe uno a uno a los más de 500 invitados en la línea de saludo —el tradicional besamanos—. En primer lugar desfilan las máximas autoridades políticas e institucionales —como la Presidenta del Govern, Presidente del Parlament, Alcalde de Palma, Mandos militares y de la Guardia Civil—. A continuación pasan los representantes de la sociedad civil, la cultura, la gastronomía, el deporte y las ONGs. El besamanos suele prolongarse durante casi una hora debido al elevado número de asistentes.

La Familia Real junto a la reina Sofía ofrecen la tradicional recepción de autoridades en el Palacio de Marivent. | Europa Press

En ediciones destacadas, el rey Felipe aprovecha la cita para pronunciar unas palabras de agradecimiento a los baleares, destacando el vínculo histórico de la Corona con la isla y poniendo en valor el turismo, la cultura o los logros deportivos del archipiélago. Una vez concluida la recepción en la línea de saludo, los anfitriones se mezclan libremente entre los grupos de invitados diseminados por los jardines. Los Reyes se dividen en diferentes corrillos para charlar de forma cercana con los asistentes (artistas, jóvenes emprendedores, deportistas, etc.).

El cátering servido en los jardines suele estar firmado por reconocidos chefs de las Islas Baleares —cocineros con estrella Michelin locales—, ofreciendo un menú tipo aperitivo a base de productos típicos y gastronomía mediterránea. El estilismo refleja el carácter veraniego pero elegante del evento. Acuden con traje oscuro sin corbata o con americana ligera y pantalón de vestir —adaptado al clima estival de Palma—. El Rey ha sorprendido, en alguna ocasión, llevando su tradicional guayabera. Por su parte, la princesa, la infanta y las dos reinas suelen elegir vestidos fluidos de inspiración mediterránea, estampados veraniegos y marcas o artesanos de las islas, combinados con las tradicionales alpargatas de esparto —espadrilles—, muy asociadas al estilo estival de la reina Letizia.

Fue hace tiempo cuando Felipe decidió trasladar esta recepción desde La Almudaina hasta Marivent. «Un ambiente mucho más cálido y relajado que el encorsetado protocolo de La Almudaina, donde la brisa del Mediterráneo y la luz del atardecer marcan el ritmo de la noche», se publicó en ese momento. El cátering ha evolucionado en los últimos años hacia una apuesta clara por la alta cocina balear, encargando el menú a chefs de renombre radicados en las islas —como Maca de Castro, Santi Taura o el equipo de Andreu Genestra—.

Se sirven aperitivos en formato bocado —lo que se conoce como finger food— con ingredientes autóctonos. Destacan preparaciones con pimentón de tap de cortí, gamba roja de Sóller, panades, cocas de verdura, embutidos tradicionales y pescados de la lonja local. Entre los postres nunca faltan los bocados inspirados en la ensaimada, las albaricoques de Porreres o cítricos de la Sierra de Tramuntana. Frente a la solemnidad de los salones del Palacio Real en Madrid, la recepción en Marivent destaca por ser mucho más relajada. Al celebrarse al atardecer en los jardines y con vistas a la bahía, la temperatura y la iluminación tenue crean un entorno idóneo para la conversación.

El rey Felipe, la reina Letizia y el resto de familia en Marivent. | EP

Al no haber corbatas obligatorias para los hombres y primar los vestidos fluidos y el calzado cómodo —como las alpargatas— entre las mujeres, el tono del evento es el de una fiesta estival distinguida pero distendida.