Las tormentas, cargadas de granizo y piedra, han golpeado con fuerza las comarcas de la Catalunya Central, especialmente Osona y Berguedà. De hecho, en las poblaciones de Sant Pere de Torelló y Santa Maria de Besora se han registrado cerca de 70 litros por metro cuadradado en apenas una hora.
El Servei Meteorològic de Catalunya (SMC) ha actualizado pasadas las 18 horas un aviso por situación de peligro por tiempo violento, con tormentas intensas con granizo con piedras de más de dos centímetros, rachas de viento de hasta 90 kilómetros por hora y relámpagos y/o tornados en Osona y la Selva.
El SMC había emitido dos tipos de avisos: uno por una intensidad de lluvia superior a 20 litros por metro cuadrado en 30 minutos en numerosas comarcas de la Catalunya Central, el interior de Girona y el Prelitoral de Barcelona y Tarragona; y un segundo aviso, de baja probabilidad, por una intensidad de lluvia superior a 60 litros por metro cuadrado en tres horas en el Ripollès, el Berguedà, el Lluçanès y Osona. En estas zonas, el lento desplazamiento de las tormentas puede favorecer acumulaciones significativas de precipitación. Además, Protección Civil alerta de que los chubascos irán acompañados de tormenta y no se descartan fenómenos meteorológicos violentos, especialmente granizo.
El lunes por la tarde también se registraron precipitaciones acompañadas de tormenta y fenómenos meteorológicos violentos, sobre todo en las comarcas del Solsonès, el Berguedà y la Cerdanya, y el SMC emitió un aviso por fuertes vientos, granizo, reventones o tornados. Hasta las 21.00 horas, en Guixers se acumularon 27,3 litros; 17 en Gisclareny; 14,7 en Lladurs, y 14,6 en Navès.
En cuanto al miércoles, las tormentas serán más aisladas en el Pirineo y el Prepirineo, sobre todo en el nordeste, y no se prevén avisos por intensidad de lluvia. Para el jueves sí se espera una nueva tanda de tormentas y lluvias más extensas e intensas, que también podrán ir acompañadas de fenómenos meteorológicos violentos.
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