Por sus goles, por sus enseñanzas. La llegada de Pierre Aubameyang, en las condiciones que se encuentra a sus 37 años, es el gran golpe del Deportivo en este mercado de fichajes, pero cuando pasen los meses y los años, y el tiempo juzgue el legado de esta experiencia otoñal del gabonés en A Coruña, habrá que calibrar sus goles, pero también la tutela ejercida sobre el gran proyecto de delantero de la cantera blanquiazul: Bil Nsongo.
Y es que la propia naturaleza sociable de Aubameyang y la decisión de Hidalgo de juntarlos en el once en dos partidos de pretemporada están haciendo que se esté gestando una nueva sociedad. Nadie mejor que el ex pichichi de la Premier para instruirle en los mejores movimientos sobre el terreno de juego, en dominar los tempos y en saber elegir los espacios. En definitiva, para enseñarle el oficio de delantero de élite a un futbolista como el camerunés, de 2004, que lleva poco más de dos años en el fútbol europeo y unos pocos meses en el balompié profesional español.

Bil / RCD
El técnico apostó por ellos dos de inicio en Oviedo y en Hamburgo y se estuvieron alternando en las tareas de delantero y de segundo punta, incluso cayendo a banda. Fue más acuciada esa versatilidad en el encuentro jugado ante el Sankt Pauli porque Hidalgo apostó por alinear a tres futbolistas por dentro en la media y con Luismi por la derecha, que tiene tendencia a irse al centro, con lo que quedaba especialmente desguarnecido el costado izquierdo. Por ahí, fueron apareciendo ambos, sobre el ex del Olympique de Marsella. Aún queda mucho por pulir en el terreno de juego, pero el hecho de que el entrenador esté apostando, de momento, por jugar con dos delanteros les está dando mucho espacio a todos, incluido a Eddahchouri.
De paseo
La complicidad que se busca en el terreno de juego empieza a cuajar fuera de él. De hecho, a Aubameyang se le vio el pasado lunes paseando en la tarde libre de la concentración italiana por las calles de Florencia con un grupo de compañeros, entre los que se encontraba Bil Nsongo, pero también Zaka, Charlie Patiño, Lucas Noubi, Yeremay Hernández y Giacomo Quagliata. Dieron un paseo, tomaron algo, grabaron algún vídeo, se sacaron alguna foto. Todo en un ambiente distendido que será necesario para crear complicidad y fortalecer al vestuario ante el reto de la permanencia en Primera División.