
05/08/2026 a las 06:46h.
Escribe José Ramón Iribar una reclamación sobre la foto superior dirigida al Departamento de Mantenimiento Urbano del Ayuntamiento: «Este pequeño ‘sátiro flautista’ que se encuentra en la plaza de España, junto a la Avenida y el paseo de los Fueros, necesita cierta restauración. No sé si de chapa, pero sí desde luego de pintura. El entorno florido en el que se encuentra hace destacar más su falta de lustre».
Aterpe de Amara
Un vecino de Amara protesta por la situación generada en el barrio por el Aterpe de Cáritas: «El alcalde no ha venido a ver la situación tan grave que viene sufriendo este barrio, sus vecinos y sus comerciantes. Las plazas y todos los bancos circundantes, con personas tiradas en el suelo consumiendo alcohol y drogas. El Aterpe del barrio de Amara, junto a la parroquia de la Sagrada Familia, lleva en dicho centro (lo que fue el museo diocesano ) 15 años y francamente no vemos los efectos beneficiosos para sus usuarios. Se les da de comer, pero el resto de las horas se las pasan en los bancos de alrededor bebiendo y sin hacer nada beneficioso para sus propias vidas y sin recibir ninguna terapia. Es poco edificante que los niños que van al centro escolar cercano tengan que ver esto y a la vez que el Ayuntamiento no intervenga en hacer un seguimiento y urgir un tratamiento rehabilitador, como se hizo en su momento en Proyecto Hombre con los toxicómanos, los alcohólicos y otras personas con adicciones que, tras un ingreso de 1 a 3 años se reincorporaron a la sociedad, para su propio bien, el de sus familias y la propia sociedad. Hoy en día creo que este trato no es bueno ni para ellos ni para el barrio que ve día a día esa degradación. Creo que es un tema suficientemente grave al que hay que darle solución. Al igual que a la cantidad ingente de emigrantes que pasan el día por las calles sin hacer nada, sin estudiar, sin trabajar. Tenemos un problema y no vale con mirar hacia otro lado. Hay que ponerle solución y esto depende de nuestros gobernantes».
Infracciones en Prim
Escribe Andrés: «A cualquier hora del día o la noche es habitual ver en la calle Prim vehículos invadiendo las aceras y zonas peatonales, para hacer compras, recoger a alguien, bajar maletas o las bolsas de la compra, realizar repartos, taxis, obras o mudanzas, incluso con camiones maniobrando marcha atrás. Lo más llamativo es que, salvo contadas excepciones, los agentes de Movilidad pasan junto a estos vehículos infractores como si no los vieran. Algunos no aceptan que no existe un aparcamiento gratuito justo delante de cada destino. Son siempre los mismos quienes convierten la acera en su aparcamiento particular. Quienes vivimos en Prim tenemos derecho a caminar con seguridad y a que las aceras cumplan su función. Bastante ruido, contaminación y tráfico soportamos ya en una calle tan estrecha, por las malas decisiones políticas, como para tener además coches, furgonetas y camiones invadiendo las aceras y pegados a las fachadas durante todo el día. No se trata de un problema puntual, sino de una situación cotidiana que exige vigilancia y cumplimiento de las normas. Las aceras son para los peatones, no para estacionar un momentito, ni siquiera para la carga y descarga. Si esta situación continúa, cualquier día acabará ocurriendo una desgracia».
Cancha ruidosa en Olarain
Escribe I.A.S.: «¿Cuándo piensa la EHU y el Ayuntamiento insonorizar las pistas de pádel de la calle Olarain? Llevamos 15 años protestando para que se insonoricen como las de Riberas de Loiola. ¿Tendremos que esperar otros 15 años? No hay derecho. Fui al Ayuntamiento a la presentación de la Asociación de Ruidos y, para colmo, esta cancha no venía ni en el mapa. No la habían ni incluido. Les comuniqué el hecho y, como siempre, no hicieron ni caso. Así hacen el Ayuntamiento y la EHU las cosas, sin tener en cuenta a los vecinos que viven ahí. No les importamos nada de nada. Es una vergüenza. Desde las 08.00 a las 23.00 horas, los 365 días del año: peloteo y peloteo con insultos, palabrotas y gritos inimaginables. Vivimos 24 horas diarias con un ruido insoportable. ¿Cuándo piensan insonorizar?. ¿Tenemos que vivir así sine die?».