Javier Guillén es un asiduo en Burgos. El director de la Vuelta a España mantiene una excelente relación con los organizadores de la carrera burgalesa, con la gente de la Diputación, y siempre se acerca a una de las etapas. Ayer lo hizo en Gumiel de Izán, saludo a sus amigos y participó en el acto protocolario del corte de cinta del inicio de la etapa. Y repasó la actualidad de la Vuelta a España y la presencia ya confirmada de Pogacar. 

Año tras año viene a una etapa en Burgos.
Para mí es una cita obligada, muy querida. Es una carrera hermana, estoy muy próximo a la Diputación de Burgos, a Miguel Ángel y a Sonia y es un lujo estar aquí disfrutando de este carrerón.

22 equipos, 14 de ellos del máximo nivel, es una gran participación.
Es una de las mejores los últimos años. No es fácil completar un plantel  como este. Es verdad que siempre puedes tener la incidencia de que algún corredor pueda fallar como ha pasado con Roglic, pero hay una lista de corredores muy potentes como para tener una gran vuelta.

¿Algún favorito?
Eso no lo sé. He estado viendo a Mikel Landa, al que siempre se le ha dado bien la Vuelta a Burgos. Movistar también está con muchas ganas. Pero lo importante es que haya espectáculo, que Las Lagunas de Neila sean el juez definitivo de la carrera y la carretera pondrá a cada uno en su sitio.

Y el recorrido favorece precisamente ese espectáculo, con la presencia de un puerto como en Escudo.
Las carreras lo que tienen que hacer es aprovechar el territorio. La provincia de Burgos lo tiene muy variado desde el punto de vista deportivo por la cantidad de propuestas que puedes hacer y la posibilidad de estar en pueblos pequeños como es el caso de Gumiel de Izán y acabar en la capital.

La Vuelta a España está de enhorabuena con la presencia de Pogacar.
Estamos muy felices. Fue un grandísimo día tras conocer que el mejor corredor del mundo va a venir a correr la Vuelta a España, nos hace muchísima ilusión, es algo que estábamos esperando desde 2019, en el 26 nos ha llegado ese regalo y espero que nos dé ese espectáculo al que estamos acostumbrados.