Cuando, en una entrevista para la revista Allure, Olivia Wilde preguntó a Penélope Cruz por algún secreto de belleza hollywoodiense, la de Alcobendas explicó que, hace años, su amiga Salma Hayek la llamó para pedirle un inmenso favor. “Tengo un estreno y necesito que me peines y me maquilles. Por cierto, se ha ido la luz en casa, así que no tenemos electricidad y mi equipo de peluquería y maquillaje me ha cancelado”, le dijo la mexicana. Como la madre de Cruz, Encarna Sánchez, regentaba una peluquería en Alcobendas, el reto no le pareció inverosímil tras haber crecido rodeada de secadores y, tras encender unas velas, maquilló y peinó a su amiga, que acudió al estreno de Dogma luciendo espectacular.

Aunque, por descontado, la anécdota es carne de ‘salseo’ hollywoodiense, en realidad no es nada extraño que, más allá de la meca del cine, las mujeres se ayuden a la hora de arreglarse y encuentren en las sesiones de maquillaje compartidas un espacio de sororidad y unión. La maquilladora Maite Tuset así lo confirma: “Maquillarse tiene una parte muy bonita: compartir. Entre amigas es muy habitual ayudarnos, recomendarnos productos, probar técnicas nuevas y disfrutar juntas de ese momento. Lo que no sabe una lo sabe la otra”, explica a S Moda.

Penélope Cruz y Salma Hayek en la Gala amfAR contra el sida. Toni Anne Barson Archive (WireImage)Una amistad ‘made in Hollywood’

La amistad entre Hayek y Cruz no se ha construido únicamente a base de eyeliners y moldeados, sino también de alfombras rojas, rodajes, colchones compartidos y premios. El comienzo de su relación amistosa fue fruto de la admiración. Así lo explicó la mexicana en Vogue Arabia, donde fue la propia Penélope la encargada de entrevistar a su amiga. “La prensa española me preguntó con quién me gustaría trabajar y contesté que con Penélope Cruz. Empezamos a hablar y tú tenías que venir a Los Ángeles para hacer audiciones y conocer a representantes. Era al comienzo de nuestras carreras y te dije: “¿Por qué no te quedas en mi casa? Puedo ir a recogerte al aeropuerto”. Fui a recogerte y recuerdo que, la primera vez que nos vimos, ambas sonreímos. Y después vinieron más de veinte años de sólida amistad. Fue una conexión inmediata, como si nos conociéramos de toda la vida”.

Cuando Salma Hayek acudió a Madrid para recoger el Premio al Personaje del Año de Vanity Fair en 2018, Cruz fue su acompañante y la encargada de pronunciar el discurso con el que fue homenajeada. Tras recordar la forma en la que se conocieron, añadió: “Salma es de esas personas que, cuando las conoces, no quieres que desaparezcan de tu vida”. Ambas hablan habitualmente la una de la otra como ‘hermana’.

Penélope Cruz, Javier Bardem y Salma Hayek en una imagen de 2005.J. Vespa (WireImage)

En 2024, Cruz volvió a acompañar a su amiga a una entrega de premios. Se trataba de los galardones Innovator del Wall Street Journal, donde la actriz mexicana recogió el premio de manos de Linda Evangelista. Penélope Cruz, que posó con ella cogida de la mano, la observaba desde su mesa con evidente orgullo.

Cuando Penélope llegó a Los Ángeles a finales de los años noventa, a mucha gente le costaba comprender cómo dos actrices latinas que competían por los mismos papeles podían ser tan amigas. En la actualidad, la industria hollywoodiense sigue ofreciendo pocos papeles para las mujeres latinas, pero por aquel entonces parecía que solo había una actriz destinada a interpretar ese tipo de personajes. “A la gente le costaba entender cómo dos mujeres que parecían competir podían tener una relación tan cercana. Y todavía la tenemos. Nunca nos hemos mentido la una a la otra; siempre nos hemos contado en qué estamos trabajando”, aseguró Hayek a Vogue Arabia. “Nos decíamos: ‘Vale, las dos queremos conseguir un papel en esta película, pero si yo no lo logro, espero que tú sí’. Eso nos ayudó a navegar entre la hipocresía y la falsedad de Hollywood. Había algunos proyectos que tú ansiabas más que yo y otros que me interesaban más a mí, y siempre fuimos capaces de hablarlo. Y siempre te llamo cuando quiero trabajar un personaje porque no hay nadie en el mundo que me entienda mejor’, le dijo la actriz a Penélope Cruz.

Penélope Cruz y Salma Hayek en Los Ángeles en 2006.Jesse Grant (WireImage)

Ambas compartieron cartel en el wéstern de acción Bandidas en 2006. “Yo había oído hablar tanto de la rivalidad y de las zancadillas de Hollywood que la actitud de Salma fue una grata sorpresa”, ha asegurado Cruz. Cuando rodaron la película, tenían un ritmo de vida muy diferente al actual, lo que dio pie a un curioso apodo. “Nos llamamos ‘huevos’. Surgió porque, cuando trabajábamos juntas, aún no teníamos hijos, así que dormíamos mucho más que ahora. Era una forma de llamarnos perezosas”, explicó Cruz a la revista Allure. “Dormimos en la misma cama muchísimas veces y ella siempre intentaba despertarme llamándome ‘huevos”, añadió.

Salma Hayek y Penélope Cruz han recorrido juntas la alfombra roja de los Oscar en numerosas ocasiones. Hayek también estuvo presente cuando, en 2000, Cruz le entregó el Oscar a Pedro Almodóvar por Todo sobre mi madre. Años más tarde, Hayek volvió a acompañarla cuando recogió el Oscar por Vicky Cristina Barcelona.

Pedro Almodóvar junto a Cecilia Roth, Penélope Cruz y Salma Hayek el día que ganó el Oscar por ‘Todo sobre mi madre’.LUCY NICHOLSON (AFP via Getty Images)

Además de aplausos y piropos, su relación se compone de risas. Penélope Cruz se alió con Ashton Kutcher para hacer una broma a su amiga en el programa Punk’d. Ambas acudieron a cenar al restaurante Geisha House cuando Cruz llevó a Salma a los baños para mostrarle el lamentable estado de uno de los retretes, absolutamente obstruido. Cuando intentaron tirar de la cadena, el váter se desbordó e inundó el aseo. Tras regresar a la mesa, el encargado del local se acercó para quejarse de su comportamiento, mientras otros comensales tachaban a Salma de ‘asquerosa’. Finalmente, Kutcher apareció para explicar que todo había sido una broma. Prueba de que no le guarda rencor es que al responder para una revista a algunas de las preguntas que los internautas hacen más habitualmente sobre ella, cuando descubrió que era común que la gente preguntara si son hermanas, respondió: “Aunque no compartimos sangre, es para mí una hermana”. Una hermana que le acompaña en los momentos más importantes de su vida profesional y personal, que la admira y que incluso le ayuda a estar perfecta en un estreno cuando su equipo de peluquería y maquillaje le fallan.

Penélope Cruz y Salma Hayek en un restaurante de Los Ángeles en 2004.Steve Kondiles/Bauer-Griffin (GC Images)Las amigas o «hermanas» como ellas se llaman en París en 2006.Marc Ausset-Lacroix (WireImage)Salma Hayek, John Galliano y Penélope Cruz en Los Ángeles. J. Vespa (WireImage)Salma Hayek acompañando a Penélope Cruz en el estreno de ‘Vicky Cristina Barcelona’ en Los Ángeles. Jeff Vespa (WireImage)