Rafael Jódar se ha convertido en el diamante de la temporada. El joven español ha demostrado su talento tras estar solo cinco meses en el circuito como tenista profesional. Su actuación en Roland Garros, Wimbledon y Washington le ha conseguido catapultar hasta la posición número 15 en el ránking.
Jódar se formó en Estados Unidos para acabar de perfilarse como jugador y adquirir la madurez que el circuito reclama. El joven finalizó primero de Economía en la Universidad de Virginia, una experiencia que asegura que le sirvió para mucho. «Esos meses que pasé por la Universidad de Virginia me ayudaron a madurar mucho, me sirvieron porque estaba allí solo«, explicaba.
Tras cerrar su etapa como junior, hizo las maletas y volvió de Estados Unidos tras meditarlo mucho con su familia. «Me desarrollé mucho como tenista y también como persona«, reconoció el madrileño.
Según Jódar, en Virginia su rutina estaba marcada por unos horarios que le permitían tener muchas facilidades para combinar tanto lo académico como lo deportivo. Por la mañana iba a clase y luego entrenaba en pista durante dos o tres horas y cerraba el día con preparación física en el gimnasio. «Las facilidades eran tremendas«, comentó en una entrevista en El Confidencial.
Adaptación complicada
El tenista confesó en el podcast del Mutua Madrid Open que no todo siempre fue fácil. Explicó que sus primeras semanas de adaptación fueron difíciles, alterando su estilo de vida. Sin embargo, destacó el papel crucial de sus entrenadores y compañeros para lograr una integración completa al cabo de un mes.
Este período alejado de casa le permitió adquirir disciplina, dándole también importancia a formarse académicamente, un valor que le han transmitido sus padres, ambos profesores. «El tenis es importante, pero también lo es ser una persona inteligente«, aseguraba el joven de 19 años.
Sus padres y el valor de los estudios
«Mis padres siempre le han dado mucha importancia y me decían que el tenis se acabaría si no sacaba buenas notas. No me queda otra porque yo quería seguir jugando, al margen de que era muy importante para mi desarrollo como persona, para madurar y para entender cómo funciona el mundo«, tal y como recoge ABC.
Parece que Jódar ha llegado para quedarse. Con apenas 19 años ha sido capaz de protagonizar partidos como si de un tenista experimentado se tratara, incluso llegando a los cuartos de final de un Grand Slam.
Jódar estrenará su número 15 hoy ante el francés Corentin Moutet y, gracias a su nueva posición, no disputará primera ronda y accederá directamente a segunda.