Cada verano, miles de personas buscan un lugar alejado de las ciudades para contemplar las perseidas, la lluvia de meteoros más seguida del año. En esta ocasión, las conocidas como Lágrimas de San Lorenzo coinciden además con el eclipse total de Sol del miércoles 12 de agosto, por lo que ambos fenómenos podrán observarse desde cualquier punto de España siempre que las condiciones meteorológicas sean favorables y no exista contaminación lumínica. La coincidencia convierte esos días en uno de los momentos más esperados por quienes disfrutan de la observación del cielo.

La elección del lugar será casi tan importante como la fecha. Cuanto más lejos se encuentre el observador de las zonas con abundante iluminación, más sencillo resultará distinguir las estrellas fugaces.

El Instituto Geográfico Nacional recomienda situarse en un espacio abierto, con una amplia panorámica del cielo y sin obstáculos como edificios o árboles. También recuerda que no es necesario utilizar telescopios ni prismáticos, ya que estos instrumentos reducen el campo de visión y dificultan seguir el paso de los meteoros.

Aunque las perseidas pueden verse desde numerosos puntos del país, España cuenta con varios Destinos Starlight especialmente valorados para la observación astronómica. La Sierra de Gredos, en Ávila, destaca por sus miradores astronómicos y por la escasa contaminación lumínica.

El Montsec, en Lleida, está considerado como uno de los mejores lugares de Europa para observar el firmamento, mientras que el Parque Nacional del Teide, en Tenerife, ofrece algunos de los cielos más limpios y despejados del Atlántico norte.

A esa lista se suman Sierra Morena, que cuenta con la mayor Reserva y Destino Turístico Starlight del mundo; el Parque Nacional de Monfragüe, cuyos cielos han llamado incluso la atención de la NASA; el Parque Nacional Marítimo-Terrestre de las Islas Atlánticas, donde la Vía Láctea acompaña muchas de las observaciones nocturnas, y el Valle del Roncal, en los Pirineos navarros, un enclave protegido de la contaminación lumínica que también dispone de alojamientos Starlight.

Además de escoger un buen destino, conviene tener presente cuál será el momento de mayor actividad. El Instituto Geográfico Nacional indica que las perseidas podrán contemplarse entre el 17 de julio y el 24 de agosto, aunque la mejor oportunidad llegará durante la noche del 12 al 13 de agosto.

El máximo está previsto entre las 4.00 y las 6.00 horas de la madrugada del día 13, si bien desde las 23.00 horas del día 12 ya será posible observar un elevado número de meteoros. Entre el 8 y el 16 de agosto las condiciones seguirán siendo favorables para disfrutar del fenómeno.

Este año, además, la lluvia de estrellas coincide con la fase de luna nueva, lo que permitirá disfrutar de un cielo más oscuro durante la noche de máxima actividad. En ese momento, la Tasa Horaria Cenital alcanzará entre 100 y 120 meteoros por hora, una estimación que refleja el potencial máximo del fenómeno bajo unas condiciones de observación perfectas.

En cualquier caso, el número de estrellas fugaces visibles dependerá de factores como la ausencia de nubes, la oscuridad del entorno y la escasa contaminación lumínica del lugar elegido.