Álex Marchal ha pasado de ser el jugador más joven del Sanse la temporada pasada a serlo también en el primer equipo durante esta pretemporada. A una semana del estreno liguero del filial, donde jugará la mayor parte del curso, el extremo asegura que está encantado en la Real y que solo piensa en quedarse muchos años y triunfar como txuri-urdin. Trillizo y con solo 18 años, el navarro reconoce que todo el mundo le está ayudando en su crecimiento, aunque admite que los mejores consejos se los sigue dando su aita, que llegó a debutar con el Real Madrid de Hierro, Redondo y Raúl.

Leo que es de Ansoain, ¿no?

Siempre dicen que soy de Ansoain, pero en realidad soy del barrio de Gorraiz, en Pamplona. Eso sí, tengo mucha familia en Ansoain y también en la Txantrea.

Imagino que creció pegado a un balón. Además su aita era futbolista.

Sí. Mi hermano también juega al fútbol y pasábamos el día en el parque o en la pista jugando. Mi padre siempre estaba con nosotros, enseñándonos cosas porque quería que aprendiéramos. Incluso nos entrenó un año cuando jugábamos en el equipo del barrio.

Hasta que pasó a la Txantrea.

Sí. Allí el nivel subió mucho. Estuve muy a gusto y aprendí muchísimo. Tras cuatro años, en categoría Cadete Vasca, me llamó la Real. Al principio me daba mucho respeto porque era muy joven y tenía que irme a vivir fuera de casa, así que dije que no. Pero luego vine a conocer las instalaciones, la residencia y el proyecto que tenían para mí. Cambié de opinión enseguida y acepté encantado. Desde entonces todos los años han sido muy bonitos y espero que los que quedan también lo sean.

Su padre se formó en el Madrid y llegó a debutar en un partido de Copa en Salamanca.

Sí. Entró en el Madrid después de unas pruebas y fue progresando hasta llegar al filial. Era delantero y estaba haciendo una buena carrera, pero tuvo la mala suerte de sufrir una grave lesión de tibia y peroné. Después siguió jugando en bastantes equipos. Su mejor etapa fue en el Nàstic, donde marcó bastantes goles. Más tarde decidió retirarse cuando nacimos nosotros. Somos trillizos y además tenemos una hermana mayor. Mis padres necesitaban organizar la vida familiar y él decidió volver a Pamplona.

Le conocían como Irurzun.

Sí. Era el apellido de su abuela y decidió llevarlo en su carrera deportiva.

¿Nunca pensó en utilizar tú también ese apellido?

No. A mí siempre me han llamado Marchal desde que llegué aquí. Cuando tuve que decidir el nombre que iba a llevar en la camiseta lo tuve claro. Mi padre hizo su carrera como Irurzun y yo quiero hacer la mía como Marchal.

La Txantrea tiene convenio con el Athletic. No es habitual que un jugador termine en la Real.

No. Allí organizaban entrenamientos con jugadores de distintos clubes convenidos. Yo acudía a esas sesiones, pero nunca llegué a entrenar con un equipo del Athletic. Eran concentraciones para observar jugadores.

Los que lo vieron no olvidan su primer entrenamiento con el primer equipo en el que no paró de desbordar por su banda…

Estaba bastante nervioso porque, además, habían venido muchos amigos a verlo. Al final salió muy bien y fue un día muy especial para mí. Guardo un recuerdo increíble de ese día.

El año pasado eras el más joven del Sanse. ¿Notó el salto al fútbol profesional?

Muchísimo. De Primera RFEF a Segunda hay un cambio importante. Además, el Sanse era un equipo muy joven y la adaptación cuesta. Al principio me costó, pero acabé mucho mejor la temporada. Me fui acostumbrando al ritmo de la categoría y ahora quiero empezar este año como terminé el anterior.

Ha ganado mucho en confianza.

Sí. Esta temporada me ha servido para aprender mucho. Entendí que, si no juegas, tienes que seguir entrenando todavía mejor. También me ayudaron mucho mi padre, mi familia y los psicólogos del club. Me recordaban que seguía siendo el más joven y que no debía ponerme una presión excesiva. Ahora afronto todo con mucha más tranquilidad.

¿Qué se siente en Anoeta?

Es un sueño. Cuando fiché por la Real me enseñaron el estadio y entonces lo veía como algo lejísimo. Ahora ya he podido jugar allí. Aunque alguna vez no estuviera lleno, también he vivido partidos desde el banquillo con el primer equipo y verlo repleto impresiona muchísimo. Durante el partido estás tan concentrado que apenas piensas en el escenario. Es después, cuando todo termina, cuando te das cuenta de dónde has jugado y de los estadios tan importantes que has conocido.

La renovación se alargó un poco y surgieron rumores sobre un posible interés del Athletic.

No hubo ningún interés por parte del Athletic. Todo surgió a raíz de una información publicada por un periodista. Cuando la vi estaba en casa y se la envié a mi padre porque me sorprendió mucho. Además, muchos compañeros y gente del club me preguntaron por ello, pero no había nada de cierto. Aquella información generó bastante revuelo. Muchos compañeros me preguntaban si era verdad. Mi padre me dijo que estuviera tranquilo y que negara cualquier rumor para que no se hiciera más grande de lo que era. Al final es normal que una noticia así impacte y la gente intente averiguar si es cierta, sobre todo teniendo en cuenta quién es mi representante que lleva a varios jugadores de ese equipo. Pero yo siempre tuve claro que la Real confiaba en mí, que quería seguir aquí muchos años y que nunca he pensado en otro sitio.

¿Le ha conquistado la Real?

Sí, totalmente. Gran parte de mi infancia la he vivido aquí. Es donde más he aprendido como futbolista y también como persona. Llegué muy joven y aprendí a vivir solo, a convivir con mis compañeros y a conocer la ciudad. Todo eso te hace crecer. Además, cuando ves lo que mueve este club, como ocurrió en la etapa de la Champions, acabas sintiéndote muy identificado. La Real te conquista.

No hubo ningún interés por parte del Athletic; yo siempre tuve claro que la Real confiaba en mí, que quería seguir aquí muchos años y nunca he pensado en estar en otro sitio

¿Cómo se define como futbolista?

Me gusta jugar de extremo, pero también meterme por dentro, recibir entre líneas y girarme. Me siento cómodo en ambas posiciones. Llevo toda la vida jugando por fuera, pero también creo que puedo aportar mucho por dentro.

¿En qué quiere mejorar?

Sobre todo en generar más cosas cuando tengo el balón y aprender a gestionar mejor cada situación. No siempre hay que ir hacia delante a toda velocidad. También quiero controlar mejor el esfuerzo durante los partidos. Soy un jugador que trabaja mucho defensivamente y recorre muchos metros, así que tengo que aprender a dosificarme para mantener el nivel durante los 90 minutos.

Fue convocado con el primer equipo muy pronto

Hace dos temporadas estuve con el equipo en una de las eliminatorias, la que se jugó en Alicante, en el Rico Pérez ante el Jove Español. Fue una experiencia muy bonita.

¿Cómo vivió el título de Copa?

A la final no fui; preferí verla desde casa porque el viaje era muy largo y coincidía con unos días de descanso. Disfruté mucho del partido igualmente.

Descanso. Ya piensa como un futbolista profesional.

También influyó que me gusta aprovechar los días libres para estar con mi familia. Eran varios días de descanso y preferí disfrutarlos en casa viendo el partido con tranquilidad.

¿Le da muchas vueltas a lo que está viviendo?

Sí. Al principio le daba muchas vueltas. Me impresionaba mucho entrenar con el primer equipo siendo tan joven y siempre pensaba si llegaría la oportunidad de jugar unos minutos. Ahora ya llevo bastante tiempo con ellos y lo he normalizado. Si llega el momento, llegará. Ya habrá tiempo para disfrutarlo cuando ocurra.

Su padre será madridista, ¿usted es muy ambicioso?

Bueno, siempre quiere que me vaya bien y que pueda debutar, pero también me recuerda que el fútbol no siempre sale como uno quiere y que dar el último paso es muy difícil. Siempre me dice que tenga paciencia y que todo llegará.

¿Siente que está en el lugar ideal para crecer?

Sí. Aquí se vive muy bien, tengo a mi familia cerca, las instalaciones son increíbles y el club compite cada temporada por objetivos importantes. No veo un sitio mejor para seguir creciendo.

Este año también ha estado con la selección.

Sí. Estuve en varias concentraciones y jugué un partido en Italia, aunque finalmente no fui al Europeo sub’19.

Es una generación muy fuerte que ha ganado el Europeo.

Sí, creo que tenemos una muy buena generación. Ahora viene el Mundial y ojalá pueda estar. Si llega la oportunidad, perfecto; y si no, seguiré trabajando.

¿Es muy futbolero?

Mucho. Veo bastantes partidos. Sigo especialmente a la Real, pero también al Real Madrid, al Barcelona y a Osasuna, que al final es el equipo de mi tierra. Siempre que puedo voy a El Sadar con mis amigos.

¿Sus amigos se han hecho un poco de la Real?

Siempre ha habido buena relación entre la Real y Osasuna. Ellos siguen siendo de Osasuna, pero también se alegran cuando a la Real le van bien las cosas.

¿Qué objetivos se marca para esta temporada?

Lo principal es hacer una temporada regular, mantener un buen nivel durante todo el año y seguir creciendo. Debutar con la Real sería un sueño y me daría mucha confianza para seguir avanzando. Además, me gustaría marcar goles y ayudar al Sanse a conseguir la permanencia en Segunda División por segundo año consecutivo, que sería un logro muy importante para un filial.