En medio del ruido, del incierto futuro, de las dudas eternas desde la salida de Arabia Saudí, mecenas principal de LIV Golf desde su nacimiento … en 2022 hasta el pasado mes de abril, el circuito trata de aparentar normalidad, tirar hacia adelante. La competición desembarca este jueves en Nueva York tras una semana de parón desde su última cita en Inglaterra. Se trata de la penúltima etapa de la liga global de los cinco continentes. Tras ella solo quedará la de Indianápolis (20-23 de agosto), que se podría reconvertir en la final por equipos en el caso de que la cita de Michigan de la siguiente semana se cancelara, algo que se rumorea.
De suspenderse, este de Nueva York sería el último torneo en formato individual, lo que proclamaría antes de jugar a Jon Rahm como ganador por tercer año consecutivo del anillo. Ser el mejor de la orden del mérito le brindó al vizcaíno el año pasado más de quince millones de euros. Como no se conocerá la decisión con respecto a Michigan hasta después del torneo, el ‘León de Barrika’ todavía tiene que ganárselo. Su rival es el estadounidense Bryson DeChambeau, al que aventaja en 219,04 puntos (938,44 frente a 719,4). Cada triunfo otorga 200. En tercer lugar, ya fuera de combate en cualquier escenario, está el australiano Lucas Herbert (531,23), ganador en la reciente cita de Rocester con una tarjeta récord de treinta bajo par.
Si en Inglaterra las opciones de Rahm (fue 23º, peor resultado de siempre en el LIV) de asegurar el anillo pasaban únicamente por ganar y que DeChambeau no fuese segundo, el abanico de opciones que se plantea ahora es mucho más amplio y, sobre todo, posible. La primera pasa por ganar en Nueva York, un hipotético tercer título en la temporada tras Hong Kong y México que le haría celebrar por partida doble. Es el único contexto en el que su rival no tendría ninguna posibilidad. Si Rahm es segundo, necesita que ‘El Científico’ no le empate o gane. Si el de Barrika es tercero, DeChambeau debería ser cuarto o peor. Si Rahm finaliza entre el cuarto y el décimo lugar, ganará el anillo si el americano no queda entre los cinco primeros. Entre el undécimo y el decimocuarto solo le vale un sexto o peor de su rival, séptimo si el de Barrika queda entre el 15 y el 22.
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LIV Nueva York
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Cuándo.
Desde hoy (19 horas) hasta el domingo (17 horas). Viernes y sábado a las 18 horas. -
Dónde.
Trump National Bedminster. Par 71. 6.996 metros. Rahm nunca ha jugado aquí. -
Torneos.
Recibió al LIV en 2022 (ganó Henrik Stenson) y 2023 (Cameron Smith).
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Más opciones bajando posiciones. Si Rahm queda entre el 23 y el 38, DeChambeau debería ser como mucho octavo. Del 39 al 47 necesitará un noveno o peor. Del 48 al 53, décimo o peor. Y del 54 al 57 ganaría siempre y cuando el estadounidense no firme un top-10.
Por delante, 72 hoyos en el Trump National Golf Club de Bedminster. Se trata del segundo campo propiedad del presidente de Estados Unidos –nació en Nueva York– en acoger un torneo este año, tras Virginia. El recorrido, par 71 de 6.996 metros, fue sede en la temporada inaugural de 2022, cuando ganó el sueco Henrik Stenson, y en 2023, cuando se impuso el australiano Cameron Smith. El ‘aussie’ compartirá partido con Rahm en la jornada inaugural, a partir de las 19 horas. El otro integrante del trío es Sergio García, que matemáticamente puede optar todavía al tercer puesto de la general, algo que consiguió en 2024, cuando finalizó por detrás de Rahm y el chileno Joaquín Niemann. Ambos volvieron a copar las dos primeras posiciones en 2025, con DeChambeau esta vez con la medalla de bronce.
Lucha por el podio
Además de García, undécimo en la tabla, otros dos españoles aspiran al tercer lugar de la general, pero sobre todo a su primera victoria de la temporada. Son David Puig, octavo con 301,24 puntos, y Josele Ballester, decimocuarto con 207,73. Ambos formaron junto a Rahm un podio nacional en la cita mexicana, disputada después del Masters, en abril. Luis Masaveu, en el puesto 47 con 73,86 unidades, busca salir del descenso.
El vizcaíno nunca ha competido en este campo privado con 22 años de antigüedad. Además del LIV, ha albergado dos Abiertos de Estados Unidos en categoría júnior. Ambos en 2009 y con Jordan Spieth –a falta de un PGA Championship para cerrar el grand slam– y Amy Anderson como ganadores. No obstante, el torneo con más pedigrí que se ha celebrado en el Trump National neoyorquino es el US Open femenino de 2017, conquistado por la surcoreana Park Sung-hyun, que aventajó en un golpe a su compatriota amateur Choi Hye-jin.