Tercer bolo de verano, que sería el cuarto si contabilizáramos el estreno ante el Aragón. Hasta ahora, un triunfo frente al Utebo (2-0), una derrota ante el Barbastro (1-2) y otra derrota ante el Andorra (0-1) quedan como traslación numérica de un Real Zaragoza en el que lo mejor lo encarnan el futuro del guardameta Manolache y del centrocampista Monzón. Una verdadera pena que el fútbol, mucho más en la situación en que se encuentra el conjunto aragonés, se conjugue en presente. Si fuera en futuro, podríamos estar tranquilos. Si fuera en futuro, he dicho…