La Diputación Foral de Gipuzkoa continúa avanzando en la adaptación de la red viaria del territorio a los nuevos modelos de movilidad. Las áreas de servicio de la AP-1 en Arrasate y Eskoriatza y de la AP-8 en Hernani dispondrán de puntos de carga rápida para vehículos eléctricos a comienzos de 2027, una vez finalicen las obras de adecuación que Bidegi acaba de adjudicar. La actuación supondrá una inversión de 3 millones de euros y permitirá combinar la mejora de la seguridad vial con la incorporación de nuevas infraestructuras para impulsar la movilidad eléctrica.

El Consejo de Administración de Bidegi ha adjudicado el contrato para la reorganización y adaptación de cuatro áreas de servicio de la AP-1, ubicadas en Arrasate y Eskoriatza, y de dos áreas de la AP-8, en Hernani. Los trabajos contemplan una doble actuación en todas ellas. Por un lado, se modificará la configuración de los espacios para mejorar la seguridad vial y optimizar la circulación dentro de las áreas de servicio. Por otro, esa reorganización permitirá habilitar nuevas zonas destinadas a la instalación de cargadores eléctricos de alta potencia.

En una primera fase, cada área de servicio contará con dos cargadores dobles, lo que permitirá la recarga simultánea de cuatro vehículos por estación. Además, la infraestructura se ha diseñado con capacidad de crecimiento, de manera que el número de puntos de carga podrá ampliarse en función de la demanda hasta alcanzar los doce vehículos por estación.

Los cargadores serán de carga rápida, lo que permitirá que las personas usuarias puedan recuperar hasta el 80 % de la batería de su vehículo en aproximadamente quince minutos, reduciendo los tiempos de espera y facilitando la continuidad de sus desplazamientos.