Racing y Sporting suelen quedar todos los años para tomarse un amistoso veraniego y esta vez decidieron verse en el pueblo de Manolo Preciado. Penúltimo … test estival para el equipo de José Alberto antes del que le esperaba en la tarde de este mismo viernes, frente al Alavés.

Racing
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Sporting
Laro, Manu Hernando, Pablo Ramón, Íñigo Sainz-Maza, Arana, Zabiri, Héctor, Castellanos, Diego Díaz, Sergio Martínez y Hugo. También jugaron: Pau Mascaró, Santi Franco, Álvaro, Vallecillo y Gaby.
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Goles: 0-1, min. 2: Ferreres. 1-1, min. 15: Pablo Ramón. 2-1, min. 33: Arana. 3-1, min. 47: Zabiri. 4-1, min. 78: Castellanos.
0-1, min. 2: Ferreres. 1-1, min. 15: Pablo Ramón. 2-1, min. 33: Arana. 3-1, min. 47: Zabiri. 4-1, min. 78: Castellanos. -
Árbitro:
Adrián Cordero (Comité Cántabro). -
Incidencias:
Campos de Sport de Astillero. Césped en buen estado, en una mañana soleada. Unos 2.000 espectadores.
Como era de esperar, el míster asturiano dejó para la mañana un once más de actores secundarios, aunque con algunos nombres destacados, como los de Manu Hernando, Íñigo Sainz-Maza, Arana, Pablo Ramón y Zabiri, que se estrenaba con la camiseta verdiblanca.
No tardó el Racing en pecar del que se presenta como gran hándicap de cara al retorno a Primera: la blandura defensiva. Una mala acción en la salida del balón permitió robar al Sporting en zona ofensiva. El cuadro rojiblanco, con una pared, desarboló la defensa y Ferreres, cómodo, batió a Laro. era el minuto 2.
Arana, particularmente motivado, fue a la presión y estuvo a punto de empatar casi acto seguido. Su tocayo de apellido, el portero visitante, golpeó en largo, pero la presión del canario surtió efecto, el balón rebotó en el trasero del 9 y se encaminó hacia la meta. Al arquero le dio tiempo a corregir para evitar el tanto.
A balón parado iba a empatar el Racing cuando el choque llevaba un cuarto de hora. Una falta colgada al segundo palo por Diego Díaz la remató Pablo Ramón, libre de marca, para hacer la igualada. El tanto activó el relacionismo racinguista, que se sintió más cómodo con el balón.
El 2-1 lo tuvo en sus botas Hugo. El chaval, tras una larga carrera en solitario desde la medular, se plantó ante el meta Arana, pero, indeciso en la definición, su disparo lo tocó lo justo el arquero para mandar a saque de esquina.
Pausa para el refrigerio, y un aficionado en la zona central de la grada se da la vuelta para hacerle spoiler a sus acompañantes: «Ahora, cuando salgan, Arana va a marcar». ¿Conocerá los números del Euromillones? El delantero canario controló en el área y, junto a la línea lateral de la misma, protegió el balón y el central Fede le pisó por detrás. Penalti. El propio futbolista canario agarró la pelota para ponerse cara a cara con su tocayo. Le engañó bien para hacer el 2-1.
El Arana rojiblanco se cobró la venganza evitando una clarísima doble ocasión del 9 racinguista. Primero, tras un gran pase de Diego Díaz que dejó solo al delantero. Tapó bien el meta. Y, acto seguido, tras recibir solo junto al punto de penalti. El portero volvió a hacerse grande. Le había cogido la medida Arana a la espalda de la zaga, pero no al arquero. De nuevo, mano a mano y el intento de vaselina que se queda insuficiente.
En el minuto 47, cuando alguno en la grada ya pedía el descanso para ir al baño, Hugo realizó una gran acción en la medular para mantener la posesión; el balón le llegó a Diego Díaz en la banda y el canterano mareó a su par antes de centrar al primer palo, donde Zabiri iba a rematar a gol. 3-1. A descansar.
Los minutos fueron avanzando tras el arranque de la segunda parte con muy poco que contar. Diego Díaz era el único con algo de imaginación en ataque y el Sporting tampoco mostraba mucha oposición más allá de la medular.
Pau Mascaró batió a Arana, pero el asistente levantó la bandera por fuera de juego del atacante. El tanto fue anulado, pero sí que subió al marcador… Porque el encargado del luminoso le dio a la tecla y luego se le olvidó volverlo a quitar.
Quizá es que también veía el futuro y pensó que para qué iba a quitarlo si luego lo iba a tener que volver a poner. Porque en el minuto 78, un balón colgado desde la derecha lo cabeceó Pau Mascaró. Arana respondió bien, pero la pelota le cayó a Castellanos, que remachó a puerta. Ahora sí, 4-1. Y que, además, ya se quedó en el marcador de forma definitiva, porque no hubo nada más que reseñar.

