El crítico de cine de esRadio comparte su satisfacción cuando un director veterano, que no siempre es considerado un genio por la crítica general pero que cuenta con el aprecio de un sector de cinéfilos, logra realizar una película que funciona en una etapa avanzada de su trayectoria. Este es el caso de Renny Harlin, quien regresa al cine de suspense y acción con En Mar Abierto, una nueva propuesta centrada en la constante amenaza de los tiburones. Harlin, un realizador con una filmografía muy particular, demuestra que todavía es capaz de mantener el pulso narrativo en producciones de género de este calibre.

Para entender el contexto de este estreno, el analista repasa la trayectoria del realizador, recordando que fue el responsable de dirigir una de las secuelas más divertidas y exitosas de la franquicia de terror, como fue la cuarta entrega de Pesadilla en Elm Street, además de la taquillera La Jungla 2. Durante la década de los noventa, se consolidó como un director de referencia en el cine de acción en Hollywood, aunque posteriormente su carrera sufrió un importante bache debido a varios fracasos comerciales en taquilla que enfriaron el interés de los grandes estudios por sus proyectos.

Entre toda su producción previa, destaca de manera especial Deep Blue Sea, un recordado thriller de finales de los noventa que combinaba efectos digitales pioneros con impresionantes tiburones animatrónicos. Con el paso de los años, este largometraje se ha convertido en una obra de culto para los amantes de las películas de monstruos marinos, compartiendo cierta atmósfera de tensión con clásicos del calibre de Alien, el Regreso o la fundacional Tiburón. Ahora, con En Mar Abierto, el director finlandés plantea una suerte de revisión de los elementos que definieron su éxito en el pasado.


Relacionado

Una de las grandes peculiaridades de En Mar Abierto radica en su naturaleza como coproducción internacional, en la que han sumado fuerzas productoras de China y España. Al examinar los extensos créditos del filme, llama la atención la presencia del productor español Adrián Guerra, lo que demuestra la progresiva internacionalización del cine de género español. Esta alianza también se refleja de manera evidente en el reparto de la película, que cuenta con una notable representación de actores asiáticos debido a la propia premisa argumental de la historia.

La trama arranca con un vuelo comercial que despega desde la populosa ciudad de Shanghái con destino a Los Ángeles. Sin embargo, el trayecto se ve trágicamente interrumpido cuando la aeronave sufre un gravísimo accidente y acaba precipitándose en mitad del océano, en una zona de arrecifes infestada de letales escualos. A partir de ese fatídico instante, se inicia una agónica lucha por la supervivencia para el reducido grupo de pasajeros que ha logrado salir con vida del impacto inicial, viéndose obligados a resistir en un entorno completamente hostil.

En el plano financiero, nos encontramos ante una producción que se encuadra claramente dentro de la serie B de presupuesto medio, alejada de las desorbitadas cifras de las superproducciones de los grandes estudios de Hollywood. Con un coste estimado de unos 30 millones de dólares, la película optimiza sus recursos de manera inteligente, centrándose en ofrecer un espectáculo tenso y directo. Esta limitación presupuestaria obliga al realizador a tomar decisiones creativas muy específicas, priorizando la atmósfera claustrofóbica y el suspense sobre los grandes alardes de efectos especiales digitales.

Estructuralmente, la película se divide en dos segmentos muy marcados. La primera mitad del metraje se vuelca de lleno en el cine de catástrofes tradicional, recreando con gran dinamismo y tensión los momentos previos y el desarrollo del accidente aéreo. En la segunda mitad, la narrativa gira radicalmente hacia el cine de terror de supervivencia, donde los supervivientes deben hacer frente a los ataques de los depredadores. En este tramo, el director no duda en homenajear de forma directa varias de las secuencias más icónicas de su recordada Deep Blue Sea.