Hablar de los museos Guggenheim es referirse a una de las instituciones museísticas más prestigiosas del planeta. Con sedes en Nueva York, Bilbao y Venecia, en diciembre se sumará una nueva sede en Abu Dhabi, que estará dirigida por la historiadora de arte estadounidense Valerie Hillings, según ha anunciado en un comunicado la Fundación Solomon R. Guggenheim. El museo dedicado al arte moderno y contemporáneo se construirá en el Distrito Cultural de Saadiyat que constituye uno de los proyectos culturales más ambiciosos de los Emiratos Árabes Unido
El nuevo equipo directivo tendrá la tarea de definir la identidad del nuevo museo y consolidar su papel en la escena internacional. El Guggenheim Abu Dhabi representa uno de los pilares del Distrito Cultural de Saadiyat, el polo cultural en fase de finalización en la isla de Saadiyat, donde ya se encuentran o están a punto de abrir algunas de las principales instituciones museísticas del país. De hecho, el nuevo museo se sumará al Louvre Abu Dhabi, al Museo Nacional Zayed, al Museo de Historia Natural y al teamLab Phenomena.
El museo culminará un proyecto que comenzó a gestarse hace dos décadas y que ha estado marcado por retrasos, cambios de calendario y un elevado coste de construcción. Las obras del museo emiratí se iniciaron en 2011, aunque poco después quedaron paralizadas. Los trabajos no se retomaron hasta 2019 y, pese a que inicialmente se esperaba su inauguración en 2023, la apertura se ha pospuesto hasta finales de este año. El presupuesto del complejo ha alcanzado los mil millones de dólares, lo que lo convierte en el proyecto más ambicioso de toda la red Guggenheim. La construcción del Guggenheim Bilbao, inaugurado en octubre de 1997, costó 84 millones de euros y hsata 2013 los ingresos generados en Euskadi fueron de 3.173 millones de euros, 37 veces lo que costó el museo bilbaino.
Acero inoxidable y vidrio en lugar de titanio
El éxito alcanzado por el museo bilbaino demostró que una gran institución cultural podía convertirse en un motor de transformación urbana, atracción turística y diversificación económica. Este fenómeno, conocido internacionalmente como el efecto Guggenheim Bilbao, puso de manifiesto el potencial de la arquitectura icónica y de la oferta cultural de primer nivel para redefinir la imagen y la competitividad de una ciudad. La apuesta de Abu Dhabi por reunir instituciones de prestigio internacional, como el Louvre y el futuro Guggenheim, responde a una estrategia similar: utilizar la cultura como herramienta para proyectar una imagen internacional, atraer visitantes, impulsar las industrias creativas y favorecer la transición hacia una economía menos dependiente de los hidrocarburos.
El diseño del edificio se adjudicó a Frank Gehry, el fallecido arquitecto, autor del Guggenheim Bilbao. Aunque ambos proyectos comparten el lenguaje escultórico característico de Gehry, el de Abu Dhabi se adapta al paisaje desértico, al clima del Golfo y a un concepto museográfico diferente.
En el museo de Emiratos Árabes, el titanio ha sido sustituido por diez estructuras cónicas de gran tamaño (nueve revestidas de acero inoxidable y una de ónix y vidrio) que proporcionarán ventilación y sombra en el paisaje desértico. Estos volúmenes escultóricos, algunos de los cuales alcanzan los 85 metros de altura, dan forma a una fachada futurista.
El museo se organiza alrededor de patios cubiertos y un gran atrio central, conectados mediante pasarelas. Estos espacios intermedios evocan la arquitectura tradicional árabe y generan recorridos más flexibles que los de un museo convencional.
Con unos 80.000 m², será el mayor museo de la red Guggenheim. Contará con unas 30 galerías, además de espacios educativos, un centro de investigación, laboratorios de conservación y áreas para exposiciones al aire libre.
Arte internacional
El Guggenheim Abu Dhabi estará dedicado principalmente al arte moderno y contemporáneo desde la década de 1960 hasta la actualidad, con un enfoque marcadamente internacional. A diferencia de otros museos de la red Guggenheim, su objetivo no es centrarse únicamente en el arte occidental, sino ofrecer una visión más amplia de la producción artística global. La colección reunirá obras de artistas procedentes de Oriente Medio, el norte de África, Asia, África subsahariana, América Latina y Occidente, poniendo en diálogo diferentes tradiciones culturales y evitando una narrativa centrada exclusivamente en Europa y Estados Unidos.
Uno de los rasgos distintivos del museo será la importancia concedida a los artistas de esa región, tradicionalmente menos representados en los grandes museos internacionales. El edificio de Frank Gehry ha sido diseñado con galerías de enormes dimensiones para albergar esculturas monumentales, instalaciones inmersivas, arte multimedia, vídeo y propuestas que requieren espacios poco convencionales.
Además de su colección permanente, organizará exposiciones en colaboración con la Fundación Guggenheim y con otras instituciones de prestigio, lo que permitirá presentar obras procedentes de las colecciones de Nueva York, Venecia o Bilbao, junto con proyectos específicamente concebidos para Abu Dhabi.