Más de diez años después de firmar su separación, Antonio Banderas y Melanie Griffith mantienen una estrecha relación de amistad y contacto frecuente. Con motivo de la promoción de Tony, el biopic sobre el chef Anthony Bourdain que el actor malagueño protagoniza y que llega este viernes a las salas de cine en Estados Unidos, Banderas ha hablado de nuevo del vínculo que le une a su ex. En una entrevista concedida a la revista People, el actor ha calificado a Griffith como «si no mi mejor amiga, una de mis mejores amigas». Una cercanía de la que disfrutan cuando sus agendas coinciden. «Cuando voy a Los Ángeles seguimos juntándonos y nos divertimos mucho. Nos reímos y… es algo muy sano, y fue muy sano para nuestros hijos», explica el actor.

La pareja se conoció durante la gala de los Oscar en 1989 y consolidó su relación en 1995 durante el rodaje de la comedia romántica Two Much. Se casaron en mayo de 1996 y en septiembre de ese mismo año nació su hija Stella del Carmen. Para ninguno de los dos era su primer matrimonio: Banderas venía de estar casado durante nueve años con la actriz Ana Leza, mientras que Melanie Griffith estuvo casada con Steven Bauer, padre de su hijo Alexander; y, en dos ocasiones con Don Johnson, con quien tuvo a Jesse y a la también actriz Dakota Johnson.

En junio de 2014, Griffith solicitó el divorcio aduciendo «diferencias irreconciliables», un trámite que culminó a finales de 2015. El proceso se cerró de forma consensuada y amistosa. Sobre cómo han logrado mantener un trato cordial con el paso del tiempo, Banderas señala que no hay una única receta: «Lo importante es que cuando éramos pareja y cuando nos separamos, siempre fuimos muy sinceros. Salimos de nuestra relación de una forma bonita que fue muy importante para [los niños] y para nosotros». Asimismo, el actor define a Griffith como «una madre increíble» y destaca el orgullo que siente por sus hijos al verlos «florecer y convertirse en buenas personas».

Esa buena relación del exmatrimonio ha tenido reflejos públicos recientes. El pasado mes de abril fueron fotografiados paseando del brazo tras cenar en Los Ángeles, y poco después posaron junto a su hija Stella y el marido de esta, Alex Gruszynski. El año anterior ya habían coincidido públicamente en Valladolid con motivo del enlace de Stella. Entonces, Antonio Banderas ya reflexionó en ¡Hola! sobre el fin del matrimonio: «Mira, para un matrimonio duradero, aunque yo no lo he sabido hacer, creo que el ingrediente más importante es el trabajo diario y la admiración mutua. El amor tiene que ser una decisión, no solo un sentimiento. Pero si el amor cambia de forma, como ocurrió con Melanie y conmigo, lo que debe perdurar es el respeto incondicional».

En la misma entrevista con People, el actor también hace referencia al infarto que sufrió en 2017, un suceso que califica como «lo mejor que me ha pasado en la vida». Según Banderas, aquel problema de salud cambió su jerarquía de prioridades: «Fue como si alguien me pusiera gafas para poder ver la realidad que antes no veía. Estaba demasiado preocupado por cosas estúpidas. A veces olvidamos que nos vamos a morir». Y concluye: «La gente vive como si no fuera a morirse. Coleccionan cosas y coleccionan. Yo no quiero coleccionar nada. Solo quiero experimentar. Lo único que me interesa ahora es la experiencia de vivir».