El nuevo traje de Spider-Man de Tom Holland deja atrás buena parte de la tecnología vista en las películas anteriores para recuperar la esencia del uniforme que Steve Ditko diseñó para los primeros cómics de Stan Lee. Pero ¿por qué volver a los orígenes justamente en la cuarta entrega de la saga?
Para responder esa pregunta y descubrir cómo se creó una nueva versión de uno de los trajes más reconocibles de Marvel, hablamos con Sanja Hays, diseñadora de vestuario de Spider-Man: Un Nuevo Día.
“El nuevo traje de Spider-Man es diferente de los anteriores porque ahora que Peter Parker ya no cuenta con la ayuda de Tony Stark, ni de Stark Industries ha tenido que confeccionarlo él mismo, en casa y por su cuenta. Eso se refleja claramente en su diseño: es un traje más sencillo y su apariencia responde de forma más natural al movimiento del cuerpo y también al viento”, nos confiesa Sanja.
50 trajes de Spider-Man, 250 metros de tela y nada de efectos especiales
Sanja Hays y su equipo utilizaron más de 250 metros de tejido durante las pruebas para encontrar el color, el brillo y el acabado de las telarañas.Marvel
A pesar de su aparente simplicidad, cuando vemos un uniforme de superhéroe es fácil pensar que buena parte de lo que aparece en pantalla ha sido retocado digitalmente durante la postproducción. Sin embargo, ese no es el caso del nuevo traje de Spider-Man.
“Mucha gente piensa que el traje de Spider-Man —o al menos gran parte de él— está creado mediante efectos visuales. Pero quiero aclarar que es un traje completamente real: no tiene ningún tipo de retoque digital y ni siquiera incorpora un traje musculado debajo”, explica la diseñadora.
Que se trate de un traje completamente real también obligó al equipo de vestuario de Spider-Man: Un Nuevo Día a prepararlo para las distintas situaciones que podían surgir durante el rodaje.

Más de 50 versiones del traje fueron confeccionadas para cubrir las escenas de acción, el trabajo de especialistas y las distintas necesidades del rodaje.Marvel