El Unicaja sigue en la búsqueda de un ‘5’ para cerrar su renovado juego interior para esta campaña y un nombre que parece gustar mucho … al club es el de Joel Bolomboy. Este pívot de 32 años y 2,05 de estatura se forjó en la NCAA y llegó hasta la NBA de la mano de los Utah Jazz, que le escogieron en el Draft de 2016. Posteriormente, también militó en los Milwaukee Bucks y en otros dos equipos de la Liga de Desarrollo. Tras este primer periplo como profesional, cruzó el charco en 2018 para jugar con el CSKA de Moscú, en el Olympiacos y, desde 2023, en el Estrella Roja, de donde procede ahora.
La operación es muy compleja por el acuerdo del jugador con el ASVEL Villeurbanne, ya que el pívot iba a ser una de las grandes incorporaciones del conjunto de Tony Parker. El Asvel iba a ser uno de los equipos importantes de la próxima Euroliga, pero una repentina rebaja de su presupuesto ha hecho que varios de sus fichajes cambien de rumbo a última hora. Eso mismo ha provocado que el nombre de Bolomboy esté en el mercado y haya sido ofrecido al Unicaja, pero el acuerdo previo con el club francés hace que su llegada a Málaga no sea nada fácil por ahora.
El pívot promedió 5,8 puntos y 4,3 rebotes en Liga y 5,5 puntos y 4,5 rebotes en Euroliga la pasada campaña, en la cual regresó a las canchas tras recuperarse de una dura lesión de Lisfranc (en el pie) que le obligó a pasar por quirófano en mayo de 2025 y le mantuvo en el dique seco durante 10 meses. Cabe mencionar que antes de esta lesión promediaba 10,2 puntos y 8,3 rebotes.
A falta de las últimas incorporaciones
El periodista Chema de Lucas informó del interés del Unicaja por el pívot para completar la línea interior de los de Txus Vidorreta, con Willy Hernangómez, Kravish y Nzosa como pívots y Amine Noua y Tyson Pérez como ‘4’, aunque la situación de este último aún es una incógnita por resolver dado el interés del Valencia en el mismo. El perfil del ucraniano encajaría bastante bien con compañeros como el madrileño Hernangómez, dado que destaca especialmente por su potencial defensivo y su físico. Su salto explosivo, envergadura de 2,15, capacidad reboteadora y taponadora son también algunas de sus aptitudes más reseñables.

(ESTRELLA ROJA)
Asimismo, también cabe señalar que para que se cierre oficialmente la plantilla de la próxima temporada, además de cerrarse la llegada de Bolomboy, también deberá anunciarse la llegada del alero alemán Simonas Lukosius, que llegaría en calidad de cedido por el Dubái Basketball.
Su hoja de vida es curiosa. De padre congoleño y madre rusa, este pívot es nacido en Ucrania y criado en Estados Unidos. Al vivir la mayor parte de su vida en el país norteamericano, adquirió la nacionalidad estadounidense. Sin embargo, durante su etapa en el CSKA de Moscú en 2018, Vladimir Putin le otorgó la nacionalidad rusa mediante un decreto, lo que le permitió llegar a ser internacional con el país de su rama materna (lo fue hasta 2021). Así las cosas, cuanta con triple nacionalidad, pero lo positivo para el Unicaja es que ocupa una plaza comunitaria.