Hay que admitir que Isaac del Toro hace tiempo que dejó atrás a Juan Ayuso
Visto ahora, pero pensando en muchos de los momentos en los que le vimos delante en el Tour de Francia, cabe preguntarse qué habría sido de Juan Ayuso de haber seguido en UAE, sobre todo viendo cómo le ha ido a Isaac del Toro.
Desde el primer minuto con la irrupción del mexicano pensamos en el español.
Compañeros ambos en la estructura emiratí, este ciclismo a mil por hora tiene estas cosas: eres joven, exploras rápido, logras un podio en la Vuelta con apenas diecinueve años y de repente llega un compañero un poco más joven y te deja fuera de juego.
No sabemos cómo fue exactamente la relación entre ambos en su etapa compartida, aunque se puede intuir por lo visto en el Giro, especialmente en aquella etapa de Siena.
Lo cierto es que desde el primer segundo Del Toro tomó el mando en esa carrera particular.
El mexicano supo jugar sus bazas mejor que el español, quizá sabedor de que las opciones de triunfar a corto plazo pasaban por acoplarse y no por buscar diferencias.
Mientras Ayuso chocaba contra el equipo en la Vuelta,
Del Toro aceptaba una realidad compleja: asumir que en esa plantilla hay alguien superior a todos y que el líder indiscutible es Pogacar.
Así le ha llegado un podio en la gran ronda francesa, el maillot blanco y una etapa nada más empezar en Barcelona.
¿Le habría ido mejor a Ayuso de haberse quedado?
Sinceramente no lo creo. Ayuso tiene más que ofrecer que lo mostrado en las carreteras francesas, pero el nivel de Del Toro se sitúa un escalón por encima.
Los resultados y el paso del tiempo lo corroboran.
El mexicano no alcanza la solidezde su jefe de filas, pero se mete entre los tres mejores cuando la carrera se pone al límite, un terreno reservado para muy pocos.
Con Ayuso cuesta saber si explotó demasiado pronto o si las expectativas pecaron de exageradas, pero su progresión no ha llevado el ritmo de su excompañero.
Ahora en Lidl-Trek deben decidir qué rumbo tomar con su gran apuesta.
Existen otras alternativas antes que empeñarse en tropezar con la misma piedra julio tras julio, aunque al menos en su caso todavía le queda margen tras su debut.
El tiempo dirá si acertó con el cambio, pero resulta imposible no pensar qué suerte habría corrido de haber aceptado el papel que terminó asumiendo Del Toro.
Imagen: ASO-Thomas Maheux





