Un grabado original de Pablo Picasso robado en una galería de arte de Milwaukee (Estados Unidos) en 2018 ha sido recuperado ocho años después. La obra, valorada entre 35.000 y 50.000 dólares, permaneció durante todo ese tiempo colgada en una casa hasta que una persona sospechó de su procedencia y decidió entregarla a la Policía.
Un Picasso desaparecido desde 2018
Pablo Picasso acompañado de Jean Cocteau y Luis Miguel Dominguín en una corrida de toros en Francia larazon
La pieza recuperada es Torero, un grabado y aguatinta realizado por Picasso en 1949. Se trata del ejemplar número nueve de una edición limitada de 30 copias firmadas por el artista.
La obra desapareció el 16 de febrero de 2018 de la galería DeLind Fine Art Appraisals, situada en el centro de Milwaukee. Según explicó entonces su propietario, Bill DeLind, el grabado colgaba en el vestíbulo del edificio y fue sustraído durante el horario comercial.
La investigación avanzó poco. No había cámaras de seguridad operativas en el interior y ninguna grabación de los alrededores permitió identificar al responsable. La aseguradora llegó a ofrecer una recompensa de 10.000 dólares por información que ayudara a localizar la obra, pero el caso terminó perdiendo fuerza con el paso de los años.
La obra apareció colgada en una casa
El 5 de agosto de 2026, un ciudadano acudió a una comisaría de Milwaukee para entregar un grabado que sospechaba que podía haber sido robado. Al día siguiente, un especialista confirmó que se trataba de Torero, el Picasso desaparecido en 2018.
Según informó la cadena local, la pieza había permanecido colgada durante años en una vivienda del sur de Milwaukee. La persona que la vio sospechó de su origen, investigó su procedencia y decidió entregarla a las autoridades.
“Estamos agradecidos de que este miembro de la comunidad reconociera el grabado e hiciera lo correcto devolviéndolo”, señaló el Departamento de Policía de Milwaukee en un comunicado.
Tras recibir el aviso, el galerista Bill DeLind acudió a examinar la pieza y comprobó que era la misma que había desaparecido ocho años antes. Conservaba incluso una pegatina identificativa de la galería. “Han pasado ocho años. Nunca pensé que volvería a verlo”, declaró al medio.
DeLind explicó que el grabado apenas había sufrido daños. Seguía protegido por el cristal y el marco originales y se encontraba en un estado de conservación excelente. “Estaba en perfecto estado. Parece que simplemente la cogieron de la pared, la llevaron a otro sitio y la colgaron allí durante todo este tiempo”, afirmó.
La aparición de Torero resuelve uno de los grandes interrogantes que seguían abiertos desde 2018, aunque no todos. Las autoridades aún desconocen quién lo robó y cómo terminó en la vivienda donde fue encontrado.
Además, es posible que la pieza no regrese a su propietario original. Tras el robo, la aseguradora indemnizó la pérdida y actualmente es la titular legal de la obra, por lo que será quien decida cuál será su destino definitivo.