Agosto avanza entre desplazamientos por vacaciones, fiestas y viajes de fin de semana. Mientras unos conductores preparan el regreso a casa y otros empiezan a organizar las salidas de mediados de mes, los carburantes no descansan y mantienen la escalada iniciada hace varias semanas. En Santiago, el diésel alcanza este sábado los 1,899 euros por litro en las estaciones más caras, mientras la gasolina 95 llega a 1,769 euros.

El gasóleo se sitúa así, en estos casos, en 10,6 céntimos por encima de la última media española, fijada en 1,793 euros por litro. En la gasolina, la diferencia es de 8,2 céntimos, frente al promedio nacional de 1,687 euros.

La distancia se nota al llenar el depósito. Repostar 55 litros de diésel a 1,899 euros si no se tiene ningún tipo de descuento supone desembolsar 104,45 euros, frente a los 98,62 euros que costaría con el precio medio español. Son 5,83 euros más.

En un vehículo de gasolina, llenar esos mismos 55 litros al máximo registrado este sábado en Santiago sin bonificaciones ni tarifas especiales cuesta 97,30 euros, unos 4,51 euros más que los 92,79 euros resultantes de aplicar el promedio nacional.

Cinco semanas consecutivas de subidas

El encarecimiento de los carburantes no se limita a los primeros días de agosto. Los precios medios en España acumulan ya cinco semanas consecutivas al alza y han regresado a niveles que no se registraban desde finales de marzo.

Esta última semana, el precio medio del diésel aumentó un 4,1%, hasta 1,793 euros por litro, mientras la gasolina se encareció un 2,61%, hasta los 1,687 euros, según los últimos datos del Boletín Petrolero de la Unión Europea.

Desde principios de julio, cuando decayó la rebaja del IVA al 10%, el gasóleo acumula un encarecimiento del 19,2% y la gasolina del 17,3% en España.

La escalada coincide además con uno de los periodos del año con más tráfico. La Dirección General de Tráfico prevé 54,5 millones de desplazamientos de largo recorrido durante agosto.

La subida continúa en agosto

Tal y como publicó EL CORREO GALLEGO el pasado 31 de julio, en vísperas de la nueva reducción de la ayuda fiscal, el diésel se vendía en Galicia a una media de alrededor de 1,80 euros por litro, mientras que la gasolina rozaba los 1,70 euros.

Ocho días después, los precios que marcan algunas estaciones de Santiago muestran que la tendencia al alza ha continuado durante los primeros compases de agosto. El gasóleo llega ya a 1,899 euros y la gasolina a 1,769 euros en los surtidores más caros de la capital gallega.

Desde el 1 de agosto, además, la reducción temporal del impuesto especial de hidrocarburos pasó de 15 a 10 céntimos por litro, lo que supone cinco céntimos menos de alivio fiscal que durante julio.

Más de 13 euros de diferencia entre gasolineras

El precio máximo, sin embargo, está lejos de ser el único que puede encontrarse este sábado en Santiago. Las diferencias entre estaciones son considerables.

En el caso del diésel, el litro oscila entre 1,657 y 1,899 euros. Llenar un depósito de 55 litros cuesta por tanto entre 91,14 y 104,45 euros, lo que supone una diferencia de 13,31 euros dependiendo de dónde se reposte.

La gasolina 95 se mueve entre 1,529 y 1,769 euros por litro. El mismo depósito cuesta entre 84,10 y 97,30 euros, con un ahorro máximo de 13,20 euros.

Los precios más bajos de Santiago se mantienen, además, por debajo del promedio nacional. El diésel más económico está 13,6 céntimos por litro por debajo de la media española y la gasolina más barata, 15,8 céntimos.

La ayuda volverá a reducirse en septiembre

El calendario fiscal todavía contempla un nuevo escalón. La reducción del impuesto especial de hidrocarburos, actualmente de diez céntimos por litro, bajará a cinco céntimos en septiembre, antes de la vuelta a la normalidad prevista para octubre.

Por ahora, los precios de este sábado dejan una barrera cada vez más próxima en Santiago: el diésel más caro está a solo 10,1 céntimos de alcanzar los dos euros por litro.