En una crítica reciente mía, destacaba la sorpresa que me había producido ‘La última ronda en Venecia’, no solo por la calidad de un filme llegado en pleno verano, como por la apuesta que su director hacía por un tipo de argumento y personajes de gran originalidad e interés. Lo mismo puedo decir sobre uno de los estrenos de este fin de semana, ‘El amor que permanece’, película islandesa, realizada en coproducción con Dinamarca, Suecia y Francia, que ha dirigido y escrito Hlymur Pálmason.