Otra Copa del Rey de vela para Banderas
Don Felipe había llegado hoy de Colombia, adonde viajó el jueves para asistir a la toma de posesión presidencial de Abelardo Gabriel de la Espriella. De ahí que, de las cinco jornadas de la Copa del Rey de Vela que estaban programadas, él haya participado este año solo en tres.
El Teatro del Soho San Miguel logró su novena copa liderado por Javier Banderas, hermano de Antonio Banderas y que, al menos en Mallorca y en el mundo de la vela, es más famoso que el propio actor.
El Hispania del monarca ganó la última prueba y finalizó subcampeón en clase Abanca ORC 0. El Nadir de Pedro Vaquer se hizo con su tercer título en los monotipos ClubSwan 42 y el Team Baleària, de María Bover, logró su cuarta corona en clase femenina. El estonio Nola fue proclamado campeón absoluto.

Felipe VI premia a Javier Banderas, hermano de Antonio Banderas
JAIME REINA/Getty Images
Con el paso de los años, la Copa del Rey de Vela ha cambiado al mismo ritmo que los tiempos. Si hasta hace veinte años, además de una competición deportiva, era el gran escaparate en el que todo el mundo quería mostrarse, la prestigiosa regata se ha convertido en un evento deportivo y exclusivo de primer nivel donde apenas tiene cabida esa convivencia entre los náuticos y la lentejuela. Felipe VI llegó al Palacio de la Almudaina, donde se celebra la entrega de premios, al volante de su coche y saludó a las autoridades de la isla que le esperaban para entrar juntos en la Almudaina. Con este acto, y si la situación geopolítica lo permite, se dan por finalizados los compromisos oficiales marcados en la agenda real en Mallorca.
Un día antes de viajar a Colombia, Felipe VI se reunió en Marivent con el presidente de Ceuta, Juan José Vivas, que agradeció el interés y arrancó al rey su compromiso para viajar, sin fecha, a Ceuta. Juan José Vivas denunció en Mallorca que la Ciudad Autónoma no ha vuelto a la normalidad y hoy ha repetido que, en contra de la información que ofrece el Gobierno, en Ceuta quedan entre 8.000 y 10.000 personas que cruzaron desde Marruecos el día 30 de julio. Han pasado ocho días desde el gran salto y la situación es tan delicada que el primer ministro marroquí, Aziz Akhannouch, que veranea en Mallorca, fue llamado a filas y abandonó Formentor dos días después de haber llegado.