El conjunto de las grandes petroleras europeas ha tenido un primer semestre del año fuera de la normal. Entre las seis principales compañías han conseguido duplicar sus beneficios con respecto al mismo periodo del año anterior. El impacto de la guerra de Irán se ha … dejado notar en sus cuentas. No obstante, un periodo prolongado de crisis es algo que tampoco es bueno para el conjunto del sector.
Los beneficios conjuntos de Shell (+95%), TotalEnergies (+44%), BP (+236%), Equinor (+102%), Eni (+72%) y Repsol (+265%) han sobrepasado los 44.300 millones de euros hasta junio, lo que supone un 100% más con respecto al año anterior. Pese a que no todas las compañías se beneficiaron en la misma medida, las claves fueron comunes.
La principal explicación se encuentra en la subida del barril Brent durante el segundo trimestre de 2026. En estos momentos sigue por encima de los 80 dólares, y en algunos tramos de los últimos meses ha habido muchas sesiones seguidas superando los 100 dólares.
Tras comenzar el año en niveles relativamente moderados, y es que en 2025 llegaron a saltar las alarmas en el negocio petrolero precisamente por esta circunstancia, el mercado incorporó una importante prima de riesgo por las tensiones geopolíticas en Oriente Próximo y el riesgo para el tránsito por el estrecho de Ormuz.
Para las petroleras integradas, un aumento de 10 dólares por barril suele tener un impacto muy significativo en el beneficio del negocio de exploración y producción, porque los costes de extracción apenas cambian a corto plazo. Gran parte del incremento del precio se convierte directamente en margen. En este caso, se pasó de un barril por debajo de los 60 dólares, a subir cuatro tramos de esos psicológicos 10 dólares.
Más allá del petróleo
Dentro del conjunto de grandes petroleras, algunas también están expuestas al negocio gasista, y también ha habido una serie de circunstancias que han tenido impacto en la cuenta de resultados.
Ha habido unos precios elevados del gas en Europa, una fuerte demanda de gas licuado (GNL), así como una gran preocupación por la seguridad del suministro. Aquí el principal beneficiado ha sido Shell, junto a TotalEnergies y Equinor.
Asimismo, el ‘trading’ de energía ha tenido un comportamiento excepcional. Shell, BP y TotalEnergies poseen enormes divisiones de comercialización que negocian petróleo, gas natural, GNL, electricidad, combustibles y derivados. Cuando aumenta la volatilidad, estas actividades suelen generar beneficios extraordinarios gracias a operaciones de arbitraje y cobertura.
Durante el primer semestre las petroleras se han movido de manera muy inteligente al margen del propio precio del petróleo
Luego están los márgenes de refino. Aunque el precio del crudo subió, los precios de la gasolina, el diésel y el combustible de aviación aumentaron aún más en determinados momentos. Eso permitió que el negocio de refino obtuviera márgenes superiores a los de 2025. En este caso las principales beneficiadas fueron Repsol, BP y TotalEnergies.
También es reseñable que los inventarios generan mayor valor. Cuando el precio del petróleo sube rápidamente, el crudo almacenado vale más. Este efecto contable fue especialmente relevante en Repsol, cuyo beneficio neto se vio impulsado por la revalorización de inventarios. Por eso el beneficio neto creció más que el beneficio ajustado, que excluye este efecto.
No menos importante ha sido la mayor disciplina financiera que han tenido las petroleras. A diferencia de ciclos anteriores, las compañías no respondieron a la subida de precios aumentando de forma agresiva la inversión. Como consecuencia, una mayor parte del incremento de ingresos se transformó en beneficio y flujo de caja.
