Un incendio provocado al parecer por un vehículo que comenzaba a arder en la tarde de este sábado en la carretera N-6 a la altura de la localidad segoviana de Navas de San Antonio obligaba a cortar el tráfico durante varias horas … esta vía. Con punto de ignición en la zona conocida como El Telégrafo sobre las 16.35 horas, el fuego se propagaba rápidamente a superficie forestal y algo más de una hora después, Medio Ambiente elevaba a 1 -en una escala de 0 a 3- el Índice Potencial de Riesgo (IGR) por suponer «leves restricciones para población o leve afección a infraestructuras».
De hecho, la conocida como carretera de A Coruña se tenía que ser cortada al tráfico a partir de las 18.00 horas entre los kilómetros 80 a 71, de Ituero y Lama a El Espinar, siendo obligatorio inicialmente el desvío por la autopista de peaje AP-6 para circular en ambos sentidos entre el punto kilométrico 80 y 60 (de El Espinar a Villacastín) de esta vía de conexión entre Segovia y Madrid. Sin embargo, minutos después, desde la DGT (Dirección General de Tráfico) se informaba también que la circulación estaba cortada en ese tramo en ambos sentido.
La densa humareda y las llamas próximas a la calzada obligaban a cortar el tráfico en la N-VI y la AP-6..
(ABC)
Más de una hora de restricción a la circulación rodada, con cientos de vehículos parados en un área de servicio, en el que incluso la Guardia Civil de Tráfico cruzaba un camión de usuario para impedir que algún conductor intentase seguir su camino. Pasadas las 21.00 horas, el tránsito comenzaba a fluir entre el humo ya más despejado.
Sobre el terreno, a los pies de la sierra de Guadarrama, desde el primer momento se desplegaban numerosos efectivos por tierra y aire, incluidos seis aviones y helicópteros movilizados de forma inicial, incrementando el número de dotaciones posteriomente. También, varios agentes medioambientales, cuadrillas terrestres y helitransportadas, autobombas y bulldozer, así como efectivos de los bomberos de la Diputación de Segovia, Guardia Civil y Protección Civil.
Con muy baja humedad relativa, de apenas un 14 por ciento, menos de la mitad del 30 en el que ya se considera clave para la propagación y extinción de los incendios, también impera el viento fuerte. De componente suroeste durante toda la tarde en la zona, y una media de 23 kilómetros por hora, también se registran rachas de hasta 40, favoreciendo el impulso de las llamas en una jornada de riesgo entre alto y extremo de incendios forestales en Castilla y León.