Un trasvase reservado para muy pocos. En uno de los movimientos más llamativos del verano en el baloncesto español, Fran Guerra emprendió hace unos días el camino de vuelta a casa para convertirse en nuevo jugador del Gran Canaria, que la próxima temporada competirá en Primera FEB. Se trata de un fichaje que invita a echar la vista atrás para recordar los precedentes de este tipo de movimientos, el de los jugadores que han vestido la camiseta de los dos grandes referentes del baloncesto canario en más de cuatro décadas de rivalidad.

Porque una cosa son los baloncestistas que, en algún momento de sus carreras, han defendido las camisetas de ambos clubes, de los que sí existe un amplio registro, y otra bien distinta es dar el salto directamente de un equipo al otro, sin escalas intermedias, más aún cuando el camino lleva de la isla del Teide a la del Roque Nublo. Ahí la lista se reduce de manera drástica.

De hecho, al repasar la hemeroteca de ambos representativos, el caso de Fran Guerra apenas encuentra dos precedentes similares. Uno fue el del estadounidense Ken Johnson, que en 1991 dejó el entonces Cajacanarias para incorporarse al Gran Canaria después del descenso del conjunto tinerfeño. Aunque el contexto era diferente –el Canarias ya no competía en la máxima categoría–, el camino fue exactamente el mismo: abandonar el conjunto aurinegro para vestir la camiseta del club claretiano. También protagonizó un movimiento parecido el palmero Juan Méndez, que disputó los tres primeros cursos del Canarias en la recién creada ACB antes de cambiar de isla en 1987 para incorporarse al Claret Las Palmas.

Cruzar de isla, una excepción más que una costumbre

Ha sido este trasvase, en síntesis, un puente mucho menos frecuentado de lo que podría parecer porque, aunque la cercanía entre ambas islas pueda llevar a pensar que el intercambio de jugadores entre el CB Canarias y el CB Gran Canaria ha sido una constante, la realidad cincela un escenario bien distinto.

A lo largo de las últimas décadas son varios los jugadores que han defendido ambas escuadras, sobre todo desde el regreso del Canarias a la ACB en 2012. Durante este periodo la ristra se ensancha y aparece una nómina de nombres conocidos: Richy Guillén, Carl English, Xavi Rey, Ian O’Leary, Fran Vázquez, Javi Beirán, Nico Brussino, Sasu Salin, Ferran Bassas, Mike Tobey, Álex López, Ilimane Diop u Oliver Stevic, además de entrenadores como Fotis Katsikaris o el reciente precedente de Jaka Lakovic, entre otros. Sin embargo, la mayoría de estos casos no responden a un cambio de orilla; al contrario, entre una etapa y otra hubo pasos por otras entidades y, en algunos casos, varios años de distancia.

Con este contexto, Fran Guerra rompe una barrera prácticamente inédita. Después de siete temporadas en el CB Canarias, 325 partidos oficiales, una Basketball Champions League, dos Copas Intercontinentales y convertido en uno de los pilares del proyecto lagunero, el pívot de Pedro Hidalgo decidió ejecutar su cláusula de salida para firmar por el Gran Canaria. Un movimiento que, además, supone renunciar a seguir en la Liga Endesa para dar un paso atrás en categoría con el objetivo de liderar el asalto al ascenso del conjunto claretiano desde Primera FEB.

Ken Johnson y Juan Méndez

Para encontrar un camino similar al de Fran Guerra hay que echar la vista atrás más de tres décadas. Ken Johnson disputó las temporadas 1989/90 y 1990/91 con el Cajacanarias y, tras el descenso del conjunto tinerfeño al término de aquella campaña, el pívot estadounidense firmó por el Gran Canaria para la temporada 1991/92. No fue exactamente el mismo escenario que el protagonizado ahora por Guerra, porque Johnson dejaba entonces un equipo recién descendido para incorporarse a otro que competía en la máxima categoría, mientras que el pívot grancanario abandonó un proyecto asentado en ACB para enrolarse en otro que militará en Primera FEB. Unos años antes, otro jugador había protagonizado un movimiento similar entre las islas, aunque en un contexto diferente. Fue el palmero Juan Méndez que, tras perder peso dentro del Canarias, cruzó de isla en 1987 para incorporarse al entonces Claret Las Palmas, donde formó parte de un equipo que acabaría logrando dos ascensos a la ACB (1988 y 1991). Son los únicos jugadores que, justo después de cerrar su etapa en el Canarias, cruzaron de orilla para vestir la camiseta del Granca.

El camino inverso

El sentido contrario ha sido mucho más habitual… aunque tampoco demasiado frecuente si se exige que el cambio sea inmediato. Durante la primera década del regreso canarista a la ACB, uno de los primeros casos fue el de Xavi Rey, que defendió la camiseta claretiana entre 2010 y 2014 antes de poner rumbo a Tenerife, donde apenas disputó 14 encuentros. En la temporada 2015/16 coincidió con Ian O’Leary, uno de los héroes claretianos que alcanzó la primera final europea del club. El estadounidense llegó a la Isla en el último tramo de la etapa de Alejandro Martínez al frente del banquillo aurinegro y formó parte del inicio del ciclo más exitoso de la entidad, ya con Txus Vidorreta como entrenador.

También entra en esta categoría de idas y vueltas figura, por méritos propios, Javi Beirán; el alero madrileño vistió la camiseta claretiana entre 2010 y 2014 antes de poner rumbo a la isla del Teide. Tras un lustro rindiendo a gran nivel con el cuadro aurinegro, Beirán completó el viaje de vuelta firmando de nuevo por el Gran Canaria en 2019.

Otro caso es el de Nico Brussino, que tras un breve paso por el Granca en 2018 fichó por el Canarias, donde no terminó de asentarse. Tres años después regresó a Gran Canaria convertido en la gran referencia del equipo hasta su marcha este verano al Zaragoza, pese a sus intentos de volver a La Laguna Tenerife.

En la línea de trasvase de jóvenes talentos, destaca el caso de Petit Niang; el pívot senegalés se formó en las categorías inferiores amarillas antes de incorporarse en 2013 al club aurinegro, donde se curtió en las filas del RC Náutico (vía vinculación) antes de formar parte de la primera plantilla canarista en la ACB. Más recientemente ha entrado un nuevo miembro: Dylan Bordón, el base argentino que dejó la cantera claretiana para dar el salto a la ACB con los aurinegros. A esta nómina se une ahora Jaka Lakovic, responsable del banquillo claretiano las cuatro últimas campañas y que cruza el pequeño charco canario para probarse como local en el Santiago Martín.

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