Este 12 de agosto, el cielo de España vivirá un fenómeno astronómico que no se repetía desde hace más de un siglo. Se trata de un eclipse solar, un evento en el que la Luna se interpondrá entre el Sol y la Tierra, dejando el cielo a oscuras durante unos minutos.

Con el eclipse a la vuelta de la esquina, son muchos los que llevan meses preparándose para verlo desde la mejor ubicación posible, y con el equipo más cualificado para captarlo en cámara. Sin embargo, no es necesario tener una cámara profesional para sacar una buena foto; existen varias formas en las que se puede retratar el fenómeno sin necesidad de dejarse mucho dinero en ello.

Fotografiar un eclipse no es muy diferente a fotografiar cualquier otra cosa, pero hay que tener en cuenta la exposición solar. Realmente no es complicado sacar una foto memorable del evento. Depende todo de la experiencia y lo que se busque captar.

¿Cómo conseguimos una foto memorable?

Una forma sencilla es mediante las gafas necesarias para proteger la vista o un visor solar. Ambas opciones funcionan bien como un filtro para el teléfono, por lo que situándolos en la cámara se podrá conseguir una foto de mayor calidad.

Otra manera es grabando la zona completa, en vez de directamente el fenómeno. Al final, un teléfono no puede competir con el zoom de una cámara, pero sí que resulta eficiente para captar el paisaje junto al eclipse.

Se recomienda desactivar el flash automático y poner el modo RAW si el dispositivo lo permite. Además, un paisaje en la foto es capaz de transmitir mucho más que el propio evento, ya que es el que da contexto y emoción.

Cuando un eclipse solar como el que se aproxima el 12 alcanza el 50%, es posible proyectar soles crecientes mediante cualquier herramienta con agujeros definidos, como un colador. Al proyectar estos soles crecientes en superficies o personas, se pueden tomar fotos muy originales.

Si por el contrario buscas una foto más precisa, un primer plano es la mejor opción. Esta es la forma más común de fotografiar el eclipse, aunque es una práctica que requiere de mayor destreza en fotografía ya que es más difícil de encuadrar.

Para grabar una secuencia del eclipse en la que aparezcan varias fases, se debe colocar el móvil en un soporte fijo e ir pulsando desde el primer contacto hasta el cuarto, es decir, el último. Para este método no se necesita un teleobjetivo enorme, sino una concentración específica.