El Camino de Santiago tiene algo que atrapa y enamora, y de ahí que cada año miles de peregrinos lleguen a Navarra desde distintas partes del mundo para poner rumbo a Santiago de Compostela. Orreaga/Roncesvalles sigue siendo una de las grandes puertas de entrada del Camino Francés en la Comunidad Foral.

Según datos del Observatorio Turístico de Navarra, en los primeros seis meses de 2026, el albergue de la localidad ha registrado el paso de 19.319 peregrinos, frente a los 21.185 del mismo periodo de 2025, un 8,81% menos. De esos datos se desprende también que los peregrinos internacionales son una pieza muy importante del Camino: de los más de 19.000 peregrinos contabilizados en lo que va de año, 16.515 son extranjeros (85,5%), la mayoría europeos y americanos, frente a 2.804 nacionales (14,5%).

Países líderes de procedencia

Así, en 2026, por detrás de España con esos 2.804 peregrinos (14,5% del total), Francia, con 2.593 (13,5%), es el país de origen de la mayoría de quienes llegan a Navarra por el Camino Francés, seguido muy de cerca por Estados Unidos, con 2.327 (12,1%). Llama la atención la fuerte presencia de Corea del Sur que, con 2.047 caminantes (10,6%), es ya uno de los mercados más fieles del Camino Francés. Italia completa el grupo de los cinco principales países emisores de peregrinos con 1.542, un 8% del total.

Entre los peregrinos nacionales, Catalunya, con 991 (35,4%), encabeza claramente la clasificación, seguida de la Comunitat Valenciana con 321 (11,5%), la Comunidad de Madrid con 314 (11,2%), la CAV con 291 (10,4%) y Castilla y León con 172 (6,2%).

Un Camino cada vez más adulto

Si pensamos en el Camino de Santiago, nos viene a la cabeza la imagen de grupos de jóvenes con grandes mochilas a la espalda. Sin embargo, los datos recogidos en Roncesvalles en lo que va de 2026 muestran una realidad más diversa. El grupo más numeroso es el de personas de entre 61 y 70 años, con 5.150 peregrinos, seguido por el de entre 51 y 60 años, con un total de 4.350. A continuación se sitúa el tramo de edad comprendido entre los 21 y los 30 años, con 3.194 peregrinos, y el de entre 31 y 40 años, con 2.685 caminantes. La presencia de menores y jóvenes sigue siendo testimonial con 57 de entre 0 y 10 años y 989 de entre 11 y 20 años. Entre hombres y mujeres no hay grandes diferencias. Ellos, 10.243, representan el 53,1% de los peregrinos y ellas, 9.044, el 46,9%.

Peregrinos caminan en grupo a su paso por Navarra. Javier Bergasa

Mucho más que una peregrinación

Otro aspecto que reflejan los datos del Camino es que hace tiempo que dejó de responder a un único perfil. La motivación espiritual sigue siendo la principal razón para emprender la marcha y aúna al 39,5% de los peregrinos (6.005), por delante de quienes emprenden la ruta por motivos religiosos, un 18,2% (2.769). A estas razones se suman las de quienes se lo toman como un reto deportivo, 1.386 personas (9,1%), las de quienes viajan atraídos por el patrimonio, el paisaje o la convivencia y las de quienes simplemente aprovechan unos días de vacaciones para recorrer uno de los itinerarios culturales más conocidos del mundo.

Primavera y septiembre

En cuanto a la evolución mensual, mantiene un patrón casi fijo que responde a una marcada estacionalidad ligada tanto a las condiciones meteorológicas como a los periodos vacacionales. Tras un invierno con cifras muy bajas, la afluencia de peregrinos comienza a crecer en Roncesvalles en marzo y alcanza su punto álgido en abril y mayo. Después, desciende ligeramente durante el verano y vuelve a dispararse en septiembre, el mes que tradicionalmente registra el mayor volumen de peregrinos. Después, con la llegada del otoño, la actividad cae a los mínimos invernales.

Zubiri, clave en la zona navarra del Camino


Zubiri, clave en la zona navarra del Camino

Aunque la bici mantiene una pequeña presencia dentro del Camino, la inmensa mayoría de los peregrinos sigue haciendo la ruta caminando. En lo que va de año, más del 90% de quienes han llegado a Roncesvalles lo ha hecho a pie, una proporción que apenas varía con el paso del tiempo.

En lo que se refiere a la serie histórica, esta refleja con claridad el impacto que tuvo la pandemia. Tras desplomarse en 2020 hasta situarse por debajo de los 10.000 peregrinos (9.981), el Camino comenzó a recuperarse de una forma muy rápida que permitió alcanzar los 47.523 caminantes en 2022 y acercarse a 50.000 (49.503) en 2023. Los datos de 2024 y 2025 muestran una ligera moderación respecto a esos máximos situándose en 47.064 y 42.215 peregrinos, respectivamente.

El Camino de Santiago sigue marcando año a año su propio ritmo. En septiembre volverá a llenarse de peregrinos que con sus mochilas, bastones y conchas vivirán una experiencia que va mucho más allá de una simple ruta a pie.