La llegada del eclipse solar ha movilizado en los últimos meses a un sinfín de municipios de buena parte de la provincia de Zaragoza, una de las franjas –a priori y si la meteorología y la nubosidad respetan– para poder contemplar un fenómeno que en España no se da desde hace más de un siglo. En algunas de esas localidades han optado por acompañar ya no solo las horas previas de esa jornada, sino también los días anteriores, de un amplio programa de actividades.