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About the authorJosé Ramón Villada
Oftalmólogo
Aunque algunos compañeros lo han hecho, me sorprende la falta de advertencias «oficiales» sobre los peligros que se sortean para nuestros ojos al mirar al eclipse completo del Sol que tendrá lugar el próximo día 12 de agosto.
Imagen del ojo de un paciente que miró al eclipse de agosto de 1999
Me gustaría hacer pública esta foto que tomé a un paciente que había mirado al eclipse que tuvo lugar en agosto de 1999, que en España se vio sólo parcialmente. El paciente sufrió de una quemadura en la foveola (la parte de nuestro ojo con visión más precisa) que le produjo una disminución importante de su agudeza visual, que no llegó a recuperar por completo.
Afortunadamente, el paciente miró al eclipse con solo un ojo mientras cerraba el otro. Es imperativo que de ninguna manera miremos hacia el eclipse sin las gafas de protección debidamente homologadas. Ni gafas de sol, ni radiografías, ni ningún otro remedio, más o menos casero, ofrecen la protección que lo hacen las gafas homologadas específicamente para la observación de este fenómeno.
Esta fotografía recibió el primer premio de fotografía científica en el Congreso de la Sociedad Española de Oftalmología que se celebró en el año 2001.
La quemadura sobre la retina está invertida horizontal y verticalmente porque es cómo nuestra retina percibe las imágenes. Luego, el cerebro las pone en su sitio, tal y como son en el mundo real. En realidad, la impronta de la luna sobre el sol estaba en la parte superior derecha y aquí se ve en la inferior izquierda.
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