«Yo conocí al Manolo Valdés pobre». La frase es de Francisco Alberola Cuñat, quien se autodenomina «confidente y fotógrafo de Equipo Crónica». Vive rodeado … de recuerdos de la Valencia que despertaba a la democracia; de diapositivas en las que figuran Josep Renau, Antonio Saura y Miquel Navarro; de maletas repletas de pasado que se condensa, por ejemplo, en la carátula de ‘Quan te’n vas t’ho devia’, el disco de Raimon ilustrado por Equipo Crónica. Detalla con precisión quirúrgica las calles de los estudios del grupo artistico formado por Manolo Valdés y Rafa Solbes en Valencia: doctor Sumsi, En blanch, una esquina de la calle Conde Montornés y Turia 51. El último es taller es el que ha motivo el encuentro con LAS PROVINCIAS. Este periódico se hizo eco de que la cuna de Equipo Crónica desaparecerá y en su lugar se levantará un alojamiento turístico. Alberola no sólo posee las imágenes de aquel local sino que atesora lo vivido allí.
«Había mucha actividad y muchas visitas. Iban galeristas, pintores, decoradores, amiguetes, decoradores… Ellos tenían un horario laboral como el de una oficina. A las 9 horas estaban allí los dos, a las 13.:30 horas se quitaban el mono y volvían de 16 a 19 horas. Como una oficina», rememora Alberola. ¿Celebraban fiestas? «No, ninguna. Lo único es que Solbes, que pertenecía al comité del Partido Comunista del País Valencià (PCPV), celebraba charlas los sábados». Mientras narra esta vivencia, Alberola recuerda una fotografía que tomó Solbes en la primavera de 1977 en La Pobleta (Serra), donde están retratados Manolo Valdés, Miquel Navarro, Javier Calvo, Ángela García, Rosa Torres y el propio Alberola, entre otros. «Se hizo el día en que el PCPV entregó a los artistas el carnet del Partido Comunista». «A esas charlas no solía ir Valdés, él prefería ir a pescar y yo le acompañaba. Me compró una sillita y una caña, pero yo le decía: ‘A mí esto me aburre, Manolo’».
Alberola entró en contacto con los integrantes del Equipo Crónica en 1968: «Mi hermano, que es médico, conocía a Solbes y nos puso en contacto. Ellos, entonces, trabajaban con Jarque, pero Jarque iba apretado de trabajo con Publipress. Hice amistad rápida con Manolo».
Alberola relata un sinfín de anécdotas personales del autor de ‘La Pamela’. «Cuando murió su padre, Manolo se quedo hundido y Rosa Montalvá -la esposa de Valdés- nos llamó a mi mujer y a mi para que no lo dejáramos solo», rememora. Desenfunda de un álbum de fotografías una en la que aparece Estrella, la esposa de Alberola, Rosa y Regina, la hija de Manolo. La niña tiene en esa instántanea alrededor de siete años. «Estamos en Dénia», comenta recordando un verano feliz de hace décadas.
«Como él no conducía ni tenía coche, le acompañaba cada 15 o 20 días a pagar a los albañiles y a hacer el seguimiento de la casa de Dénia, porque él allí compró un solar», apunta el fotógrafo. Alberola, que es capaz de enumerar las diferentes residencias de Valdés en Valencia (desde la casa en la calle Caballeros hasta donde vivía la madre del artista), también recuerda la muerte de Solbes. «Manolo lo pasa muy mal», explica y apunta:«Luisa Cerveró, la viuda de Solbes, es mi vecina». «Éramos amigos de verdad», sentencia. «Incluso yo fui a recoger, en nombre de Manolo, el premio Alfonso Roig» y muestra el recorte periodístico en el que aparece el fotógrafo en el momento de la entrega, con el entonces presidente Joan Lerma a su lado derecho.
Eran amigos y ya no lo son. ¿Por qué se rompió la amistad?«Se fue a vivir a Nueva York», contesta, donde «celebra cenas con Plácido Domingo y Kofi Annan». A partir de su residencia en Estados Unidos, la relación se enfría. Alberola deja de ser testigo de la carrera de Valdés, pero su memoria prodigiosa, a la que recurre con agilidad para dar fechas, nombres y direcciones, le mantiene como actor privilegiado del kilómetro cero de Equipo Crónica en Valencia.
¿Qué obras se hicieron en el estudio de la calle Turia, 51, el que se convertirá en alojamiento turístico más pronto que tarde? «Todas las importantes. Las que están fechadas desde 1972 a 1981», responde Alberola.
‘Refugio’, ‘La paleta espejo del alma’, ‘Pintores en el andamio’, ‘Jornada laboral’, ‘Palos de ciego’, ‘El pintor de la capa negra’, ‘Paredón’, ‘Billar’ y un largo listado de grandes obras salieron del barrio del Botánico. El estudio de la calle Turia 51, «que luego ocupó la pintora Paqui Mompó durante siete u ocho años», sufrió un accidente. Alberola extrae de una carpeta una reproducción fotográfica que lo atestigua:en la imagen aparece un autobús empotrado en los bajos comerciales. Debajo de las ruedas del autocar, un vehículo totalmente siniestrado. Una multitud observa el accidente.
Otro ejemplo de que Alberola estuvo en el kilómetro cero de Equipo Crónica es el montaje a color de dos fotografías suyas de 1976. En ellas aparecen Tomas Llorens, Rafael Solbes, Manolo Valdés y Josep Renau en la calle Turia 51.
Alberola estaba allí para captar no sólo a «Boix, Heras, Armengol, Antoni Tàpies, Carmen Calvo» sino para retratar una época. «De Equipo Realidad tengo muchas fotos, porque tuve mucha relación con ellos hasta que se murieron los dos», explica.
La conversación está trufada de anécdotas. Alberola muestra unas fotografías de Manolo Valdés y Antonio Saura en la avenida del Puerto. De fondo un muro con carteles de OTAN que fueron realizados por el artista valenciano. En un extremo, se aprecia una valla publicitaria del espectáculo ‘Una noche con Bibi’ y una imagen XL de Bibi Andersen enfundada en un traje de lentejuelas con escote palabra de honor.
Alberola tiene documentación sobre la creación de las obras maestras de Equipo Crónica. Por ejemplo, la icónica ‘La salita’, la pieza con las infantas y Velázquez, se creó en el estudio de la calle En Blanch. El fotógrafo conserva una imagen en la que unos jovencísimos Toledo, Solbes y Valdés, los tres a pecho descubierto y sin camisa, están rodeados de figuras y material de pintura. También en ese taller surgió ‘El sublime acto de la creación’, otra pieza emblemática. Alberola conserva fotos en blanco y negro que registran ese momento. El material del fotógrafo documenta el pasado más valenciano de Valdés y Equipo Crónica. Un tiempo que resurge en la actualidad, cuando Valencia destinará una de las naves de Parque Central al universal artista.
