Falta mes y medio para que el árbitro principal del Dubái-Real Madrid eleve al aire la primera pelota que inaugurará la tarde del 24 … de septiembre la próxima edición de la Euroliga. Y, sin embargo, en la cuestión de los banquillos los veinte clubes participantes han terminado los deberes de manera holgada. Todavía les queda completar sus plantillas mutantes de una campaña a otra, pero la lista de técnicos se encuentra cerrada. ¿Revolución? Exactamente a medias porque diez equipos dispondrán de un entrenador nuevo en el sector correspondiente al bando local.
La mayoría de esos conjuntos que han decidido variar de estratega lo hacen al entender que les era necesario el cambio para enderezar rumbos relativamente torcidos. Aunque alguno, como el caso del Valencia, opta por correr el escalafón ante la poderosa ley del mercado. Al poco de culminar Pedro Martínez su segunda etapa triunfal en la capital levantina, el Real Madrid se lo lleva al Movistar Arena tras pagar la cláusula de rescisión. Así que la entidad que preside Juan Roig entrega las llaves del vehículo anaranjado al asistente Xavier Albert.
Curiosamente, los dos bloques implicados en este tránsito disputaron la última ‘Final Four’. Tal vez Sergio Scariolo, contestado desde un sector de la grada merengue, hubiese permanecido con un triunfo continental que vio cerca en el duelo definitivo frente al Olympiacos.
Otros dos ejemplos se merecen un comentario aparte. El controvertido presidente del Panathinaikos, Dimitris Giannakopoulos, heredó la fortuna familiar vinculada a la industria farmacéutica y un transatlántico con el escudo del trébol prendido del pecho. Enfrentado a la Euroliga y definido por Pedro Martínez como un «impresentable», el dueño del club ateniense logró el séptimo título hace dos años con el también bravucón Ergin Ataman en el banquillo verde. Pero el último curso quedó lejos de saciar su sed de gloria y la incomparecencia a la Final Four de la capital griega, precisamente, reventó las costuras de su paciencia. Hasta el punto de ‘repatriar’ a Zeljko Obradovic, el ‘dios’ del pasado.
¿Y el Barça? Pues en una decadencia acentuada con la marcha de Xavi Pascual y las declaraciones de Tomas Satoransky, nuevo base del Hapoel Tel Aviv. El base checo criticó tras dejar el Palau el escaso cariño de la ‘futbolera’ directiva de Joan Laporta por el deporte de la canasta. El ‘otro’ equipo israelí y el de los Emiratos Árabes Unidos quieren volar muy alto.
El cambio de cromos más curioso apunta al trasvase Barcelona-Dubái. Al tiempo que el técnico de Gavá vuela a Asia para encabezar el ambicioso proyecto del campeón de la Liga Adriática con el ya exbaskonista Mamadi Diakite y Toko Shengelia, Aleksander Sekulic emprende el viaje contrario. El esloveno dirigirá a un Barcelona apartado de los focos durante los últimos ejercicios. Liderará a un grupo que se sacude el exceso de veteranía y ha acudido al mercado para comprar el músculo y la capacidad atlética que requiere el baloncesto moderno.
Las otras variaciones corresponden a bloques anclados, mayoritariamente, en la parte baja de la tabla europea. Al margen del vitoriano Ibon Navarro, que asume las riendas de un aspirante a la grandeza como el Estrella Roja, Anton Gavel sustituye al venerable Svetislav Pesic en Múnich; Tony Parker, el formidable ganador de la NBA con los San Antonio Spurs, baja del palco al banquillo del Asvel; Maxime Lefevre entrenará a un París en caída tras el ‘huracán Splitter’; y Álex Mumbrú se sentará en la banda de Bolonia.
Producto nacional
El producto nacional cotiza a muy buen precio en el zoco de la Euroliga. Nada menos que siete de los veinte preparadores principales disponen de la nacionalidad española. Dos de ellos, y con pretérito azulgrana, encarnarán la enorme rivalidad de Belgrado. El alavés Navarro al frente del Estrella Roja; el egarense Joan Peñarroya liderando a los ‘sepultureros’ del Partizan.
De hecho, el alavés debutará fuera del mapa de la ACB tras una brillante trayectoria a la cabeza del Unicaja. La nómina se completa con el también vitoriano Pablo Laso (continúa en el Anadolu Efes), el exbaskonista en dos etapas Pedro Martínez y los ya mencionados casos de Xavier Albert (Valencia), Xavi Pascual (Dubái) y Álex Mumbrú (Virtus), que ejerce de seleccionador alemán desde 2024.
El Baskonia, tan habituado a interpretar un papel principal en el baile de los banquillos, se queda esta vez en el bloque de la estabilidad. Paolo Galbiati arranca su segundo curso al frente de la nave azulgrana pese al interés que había despertado en el Barcelona. El sector de las caras conocidas lo lidera Georgios Bartzokas (en el Olympiacos desde 2020), Sarunas Jasikevicius (Fenerhabce) y Oded Kattash, que afronta su quinta temporada al mando del Maccabi.