Lo dejó claro Ibai al término del Memorial Carlos Lapetra: «Necesitamos tres jugadores». La aseveración supone un cambio relevante respecto a lo previsto y añade un efectivo más a una lista de la compra en la que hasta ahora figuraban dos refuerzos: un central y un delantero.

El mensaje es diáfano y alcanza a una propiedad que deberá dar el visto bueno a una medida supeditada en cierto modo a la cantidad económica que el club recaude por la venta de Liso, que de momento sigue en el Real Zaragoza hasta que alguno de los numerosos pretendientes del canterano alcance la cantidad requerida por los blanquillos. El Mallorca es el que puja más fuerte y, de hecho, el acuerdo podría estar cercano, si bien la entidad balear discute los 2,5 millones de euros en los que el Zaragoza tasaría un traspaso que incluiría la reserva de parte de los derechos del atacante aragonés. El Venezia sigue al acecho.

En todo caso, el recado de Ibai cuenta con el respaldo de la dirección deportiva, que considera necesario reforzar más el ataque con un jugador diferente a lo que actualmente ofrece la plantilla. En ese sentido, ese atacante extra sería un jugador que pudiera actuar en el frente ofensivo (principalmente mediapunta) pero que también pudiera caer a banda. Pero el principal requerimiento es que sea rápido y acuda al espacio.

De hecho, el Zaragoza hace tiempo que ha detectado que el equipo rinde mejor cuando cuenta con velocidad arriba y gente que acuda a un espacio que acostumbran a ver jugadores del centro del campo como Ander o Rubén Díez, aunque también Monzón, sin duda, una de las sensaciones de la pretemporada. En este sentido, el partido del pasado sábado ante la Real Sociedad B ratificó esa impresión de que el Zaragoza necesita piernas y velocidad arriba, donde Marcos Cuenca primero e Iker Vadillo después crearon muchos problemas a la defensa donostiarra gracias a esa rapidez con la que ambos atacaron la espalda de la zaga.

En este sentido, esa rapidez había llegado a imponerse como cualidad fundamental cuando el club aparcó el fichaje de Jesús de Miguel ante las dudas sobre su estado físico, pero la recuperación del madrileño, restablecido ya de la pubalgia, le han devuelto a la primera plana en lo que al listado de futuribles para la delantera se refiere. Pero, ahora, junto a otro atacante de un perfil distinto, lo que reduciría el protagonismo de Edu Espiau, el único delantero puro actualmente en plantilla.

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