El pasado 25 de junio, el Instituto Nacional de Estadística (INE) publicó la Encuesta de Presupuestos Familiares (EPF) correspondiente al año 2025. En ella se muestra el gasto realizado por los hogares españoles durante el pasado año y cómo gastaron. Una cuestión que nos ha llamado especialmente la atención al analizar esta encuesta es cómo ha evolucionado el gasto real (descontada la inflación) de los hogares españoles en bares y restaurantes desde 2018, ya que se han producido grandes cambios en este periodo.
Si acudimos a dicha encuesta (que se puede ver aquí) y tenemos en cuenta la evolución de la inflación entre 2018 y 2025, obtenemos el gráfico que se muestra a continuación sobre el gasto real de los hogares españoles en bares y restaurantes desde que Pedro Sánchez está al frente del Gobierno de España.
Como se puede observar en el gráfico múltiple superior, el gasto real de los hogares en bares ha caído de forma continuada desde 2018. Por un lado, el gasto en ‘menús del día en bares y restaurantes’ se ha desplomado un 48% entre 2018 y 2025, al pasar de 296,70 euros a 154,31 euros por hogar (en términos reales). En cuanto a las ‘consumiciones en bares y cafeterías’, el gasto ha disminuido un 21,1%, pasando de 1.090,02 euros en 2018 a 859,82 euros en 2025.
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Asimismo, el gasto en ‘consumiciones en pubs y discotecas’ se ha hundido un 56,4% (de 32,72 euros a 14,27 euros), y el de ‘banquetes, ceremonias y otras celebraciones’ ha caído un 41,2% (de 144,67 euros a 85,02 euros por hogar). Por el contrario, el gasto real en ‘comidas y cenas en restaurantes’ ha crecido un 12,1%, al pasar de 767,81 euros en 2018 a 860,38 euros en 2025. El mayor incremento se ha visto en ‘servicios de comida rápida y comida para llevar’, que ha aumentado un 24,1%, pasando de 187,20 euros a 232,23 euros por hogar.
Esta caída en el gasto de los menús del día, tanto en bares como en restaurantes, posiblemente esté relacionada con algo que ya hemos explicado en otras ocasiones en este medio: cada vez más personas optan por acudir a supermercados como Mercadona, consumir allí mismo la comida preparada o llevársela a casa para consumirla. En algunos casos, la respuesta de quienes acuden a Mercadona a consumir sus platos preparados es porque «los precios son prohibitivos» en muchos menús del día.
Hay que recordar que dentro de la categoría de ‘servicios de comida rápida y comida para llevar’ no se incluye el gasto en supermercados u otros establecimientos similares (como se explica aquí), ya que se trata de gasto en restauración.
Así pues, vemos que desde el año 2018 el gasto de los hogares españoles ha variado de forma sustancial. Ya sea por un cambio de gustos, por razones económicas o por una combinación de ambas, lo cierto es que cada vez se gasta menos en bares y más en restaurantes y en comida rápida y para llevar. Muchos bares tendrán que adaptarse a esta nueva realidad si no quieren desaparecer.