El incendio forestal de Niebla sigue avanzando impulsado por unos vientos que no sólo han convertido en una tarea especialmente difícil su control al cambiar de dirección continuamente durante todo el fin de semana, sino que además le han dado gran velocidad a su expansión. … Tanto, que en apenas una jornada el número de hectáreas afectadas se ha duplicado, al pasar de las 4.000 notificadas al final del sábado a hasta 8.000 este domingo, en el que Gobierno y Junta han vuelto a coordinar esfuerzos para combatir las llamas y aumentado hasta 600 los efectivos desplegados.

Es un terreno que debe tratarse así, como afectado y no calcinado, han precisado las autoridades, porque en esa extensión se han identificado ‘islas’ de tierra no quemada. De hecho, la previsión -a falta de que los satélites lo confirmen- es que el número total de área perdida sea inferior. Aún así, esa velocidad y que el clima no ofrezca tregua han hecho que el incendio de Niebla haya vuelto a preocupar enormemente este domingo, su tercera jornada en activo, en la que permanecen desalojadas 474 personas, según la última actualización. Aunque su retorno está por ahora descartado, sí se espera que se autoricen pequeñas visitas a residencias, acompañados de Guardia Civil, en caso de necesitar atender a animales.

El grueso de los evacuados pertenece al bloque de más de 340 personas desalojadas tras una Es-Alert emitido el sábado, el día en que pareció descontrolarse todo, aunque por ahora la afectación es muy reducida. Una veintena a de ellas están en el Teatro Municipal de Zalamea la Real, donde han pasado ya dos noches, mientras que el resto se ha realojado con familiares o en primeras residencias, dado que en esta zona abunda la vivienda vacacional. Proteger el área circundante a estos inmuebles ha sido una de las tareas de los efectivos, que sigue siendo muy numerosos. En total, hay desplegados unos 600 profesionales -de todas las administraciones, incluidos en torno a 250 de ellos miembros de la Unidad Militar de Emergencias (UME)-, así como 178 medios materiales y hasta 26 medios aéreos.

Es un operativo que se reforzó al final del sábado y tenía como meta lanzar un ataque combinado a las llamas este domingo, que también se presentaba intenso y largo, como ha acabado ocurriendo. El parte meteorológico negaba la posibilidad de cualquier tregua, con una baja humedad un día más, y el mismo viento que durante todo el fin de semana ha obligado a modificar la estrategia de combate a las llamas cada pocas horas al virar la dirección del fuego. Y sin embargo, entre los efectivos se palpaba algún optimismo «dentro de la complejidad», según el consejero de Presidencia, Sanidad y Emergencias y director del Plan de Emergencias por Incendios Forestales de Andalucía (Plan Infoca), Antonio Sanz.

Avances

Esto porque ya se podían constatar algunos avances después de tres días de combate a las llamas en las que el viento y los focos secundarios -algunos han llegado a saltar 3,5 kilómetros- se han convertido en una pesadilla. Las victorias son escasas pero contundentes: se ha avanzado con maquinaria pesada en la protección de las localidades evacuadas de Berrocal, El Pozuelo y Marigenta y se han desplegado además dos nuevas líneas de defensa, una al norte para evitar que el fuego avanzara hacia las poblaciones y otra en la margen izquierda del río Tinto para impedir en este caso que se expandiera hacia el este, hacia la provincia de Sevilla. No era descabellado; el humo llegó a ser visible desde Aznalcóllar, Gerena, Dos Hermanas, el Castillo de las Guardas y varios municipios del Aljarafe sevillano.

Además, el medio millar de efectivos desplegados había logrado contener buena parte de la situación en el sur y el oeste. En suma, se reducían las zonas de actuación, lo que permitía empezar a pensar que el control estaba más cerca. «Hemos pasado de defendernos del incendio a avanzar», resumía Sanz.

Pese a ello, la situación sigue siendo compleja. El incendio de Niebla, convertido en una «carrera de fondo», en palabras de Sanz, se encamina así a su cuarta jornada con un escenario aún abierto y marcado por la incertidumbre sobre su desarrollo en las próximas horas. No solo en terreno forestal, también en el viario, dado que permanecen también varias carreteras cortadas. En concreto, la HU-3106, de Niebla a Valverde; la A-493, de la Palma del Condado a Valverde; la HU-4103, de la Palma del Condado a Berrocal; HU-5104, de Zalamea la Real a Berrocal y la HU-6107 en Berrocal.