Las alarmas se encendieron en el Gobierno Vasco nada más tener conocimiento de la sucesión de agresiones sufridas por once ertzainas y policías locales durante … la madrugada del sábado al domingo en Eibar, Arrasate y Vitoria en sendos altercados, ocurridos en apenas seis horas, en los que fueron detenidas doce personas y otras tantas identificadas. Ante la gravedad de los hechos, iniciados al intervenir por sendas peleas y para la detención de los sospechosos de un robo, el viceconsejero de Seguridad, Ricardo Ituarte, manifestó la «firme condena» del Ejecutivo vasco y su respaldo a los agentes lesionados, advirtiendo contra la normalización de estas conductas. «Es inadmisible cualquier tipo de agresión o acto de violencia contra cualquier persona y, en especial, contra quienes trabajan para garantizar la seguridad y las normas de convivencia que nos rigen como sociedad», expresó.
Ituarte manifestó su preocupación al observar que «para una minoría, la fiesta y el consumo de alcohol u otras sustancias se convierten en una excusa para faltar al respeto y ejercer la violencia. La sociedad vasca tiene un respeto exquisito por las normas y nuestra Policía va a estar siempre para garantizarlas». El incidente de mayor gravedad de los tres, originados en su mayoría en entornos de ocio nocturno, tuvo lugar hacia las dos de la madrugada en Eibar.
La Policía Local solicitó el apoyo urgente de la Ertzaintza tras registrarse una riña en un establecimiento hostelero de la calle Toribio Etxebarria, en la que presuntamente se emplearon armas blancas u objetos punzantes. A la llegada de los recursos policiales, las patrullas localizaron a una persona herida y procedieron a la detención de los dos presuntos agresores como imputados por un delito de lesiones. Fue durante el traslado de los arrestados a los vehículos policiales, cuando un grupo de familiares y allegados del herido arremetió contra los agentes, según informó Seguridad.
La intervención requirió el empleo de material reglamentario por parte de los agentes para restituir el orden, culminando con el arresto de nueve personas más acusadas de atentado contra agentes de la autoridad, cinco de ellas mujeres detenidas, cuatro de origen latinoamericano y una de origen magrebí, con edades comprendidas entre los 30 y los 46 años;y cuatro hombres, dos de origen latinoamericano, uno de origen magrebí y uno de nacionalidad española, de entre 23 y 41 años.
Según las mismas fuentes del Departamento de Seguridad, la mayoría de los arrestados contaba con antecedentes previos. En esta intervención resultaron heridos leves siete ertzainas y dos agentes locales, quienes requirieron asistencia médica en un centro hospitalario.
Agente fuera de servicio
El segundo altercado tuvo lugar en un local de hostelería de Arrasate, tres cuartos de hora más tarde, sobre las 2.45 horas. Un agente de la Ertzaintza, fuera de servicio, intervino con el fin de mediar en una pelea entre dos mujeres. Tras identificarse, acreditando su condición de agente de la Policía vasca, fue agredido «violentamente» por un grupo de personas, según informó el Departamento de Seguridad. El agente tuvo que ser atendido en un centro sanitario por diversas contusiones.
El tercer incidente tuvo lugar ya por la mañana en Vitoria. A las 8.00 horas, la policía procedió a la detención de dos personas, una mujer de 30 años y un hombre de 24, ambos de nacionalidad española, acusadas de delitos de desobediencia y atentado a la autoridad. La actuación se inició cuando las patrullas acudieron a identificar a dos individuos sospechosos de un intento de robo. En ese momento, una multitud arremetió contra la dotación policial mediante el lanzamiento de botellas, vasos de cristal y sillas.
Además de las dos detenciones, las fuerzas de seguridad identificaron a 11 personas, abrieron expediente sancionador a un hombre por infracción de la Ley de Seguridad Ciudadana debido a faltas de respeto, y registraron a un agente herido, que fue atendido por la mutua laboral.
Desde el sindicato Esan mostraron su indignación y «hartazgo» por lo ocurrido y consideraron que una decena de agentes heridos en un solo día no puede ser una «anécdota». Plantearon que cada agresión «sea perseguida con todos los instrumentos que permite la ley». «Decir que estas agresiones son ‘inadmisibles’ ya no es suficiente», expresaron. La central sindical Erne manifestó su «máximo apoyo y solidaridad» a los agentes afectados. Consideraron necesario denunciar una realidad que vienen señalando desde hace tiempo en el caso de Eibar, donde, según aseguran, la falta de efectivos policiales es una realidad. «Una plantilla insuficiente supone una mayor exposición de los agentes al riesgo», indicaron.