Como un «éxito total» califica Eugenio Cañedo el subcampeonato de España en categoría infantil conquistado por sus pupilos del Grupo Covadonga este fin de … semana en el club de tenis La Salut, de Barcelona. El equipo compuesto por Yago Piñera, Ignacio Medina, Andrés Fernández Palacios, Yago Carril, Pablo López e Iker Suárez alcanzó la ronda final, donde cayó por 3-2 ante el Real Club de Tenis de Barcelona.
Cañedo, entrenador del equipo, y uno de los responsables de la sección de tenis del Grupo destaca el «mérito que tiene» terminar segundos en un torneo de tanto nivel, y donde muchos de los jugadores ya comienzan a dedicarle cantidades de tiempo al entrenamiento más próximas al profesionalismo. «Nosotros nos hemos enfrentado en las últimas rondas al equipo del centro de alto rendimiento de Madrid (en semifinales, donde el Grupo venció 3-1) y en la final al Club de Tenis de Barcelona que, al final, son ya clubes grandes más que escuelas de competición y se nota».
A pesar de ello, sus jugadores, a los que conoce «desde que tenían 6 y 7 años» dieron la talla en cada una de las rondas, incluida la propia final, donde tras perder los dos primeros individuales ganaron los dos siguientes para forzar el quinto partido. Aunque si tiene que quedarse con un encuentro, lo tiene claro. «El último de semifinales individual. Lo jugaba Yago Carril. En ese encuentro me convalidaron un curso en psicología», bromea el técnico. «Fue un partido en el que Yago estaba fundido, decía que no podía más. Y yo trataba de convencerle de que el cansancio estaba en su cabeza, que probase a jugar más cortados a la zona de la derecha de su rival». La táctica salió bien y su jugador cerró el duelo y la eliminatoria de semis.
«Aquí si fallas el punto va para el otro», reflexiona Cañedo sobre las particularidades del tenis. Él, que lleva varios años forjando a los chavales del Grupo Covadonga, y cuya hija también practica el deporte de la raqueta, lo sabe mejor que nadie. «Es un deporte caro, muchas veces solitario, pero nuestros jugadores también tienen la suerte de estar en un club que les da muchas facilidades que en otro lado no tendrían».
También ayuda, en el caso de la entidad grupista, tener a grandes referentes en la materia como Pablo Carreño. «Pablo es una auténtica maravilla como persona y deportista. Se deja ver mucho por la escuela y atiende a todos los chavales». Tener a referentes como el medallista olímpico es «una suerte para todos» cree Cañedo, ya que demuestra que «al final con trabajo y esfuerzo se puede llegar aunque no sea fácil».
Él, que ha visto jugar en este tipo de torneos a Landaluce, Mérida, Jódar y a Carlos Alcaraz, sabe mejor que nadie que el talento español en el tenis sigue más vigente que nunca y que, por qué no, el próximo talento puede volver a salir de las pistas gijonesas.