Los anunciaban las previsiones y, aunque con menor intensidad de lo previsto, un frente de tormentas está atravesando la mitad sur de la Comunitat Valenciana desde el suroeste al noreste dejando tras de sí «chubascos intensos» que dejaron más de 30 litros por metro cuadrado en solo una hora y tormentas «fuertes o muy fuertes» acompañadas de granizo, como así explicó el lunes por la tarde la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet). Este frente dejó a su paso algún reventón cálido, como el vivido en el Pinoso poco antes de las seis de la tarde, con rachas que alcanzaron los 100 kilómetros por hora.

La intensidad del viento está siendo un factor a destacar con registros de hasta 116 km/h en Villena, según las mediciones de la Aemet.

En Alcoi, una tormenta de apenas media hora de duración ha venido acompañada de rachas muy fuertes de viento que han alzanzado los 115 km/h en la estación meteorológica, mientras que en Benilloba los vecinos están reportando un «bestial» temporal con picos de viento de hasta 99 km/h y 13 l/m2.

A esta hora, además, hay registros de 47,6 l/m2 en Ibi, 37,2 en Beneixama o 18,8 l/m2 en Villena. La agencia las define como «de corta duración», pero también como fenómenos «muy violentos» con picos de viento que cambian más de 60 km/h de velocidad en muy pocos minutos. Esta virulencia se ha hecho notar también en la costa de Alicante. En Calp, un reventón microburst o ‘esclafit’ ha derribado la silla del vigilante de la playa de l’Arenal-Bol.

La inestabilidad atmosférica comenzó alrededor de las cinco de la tarde. El visor meteorológico mostró la creación de dos núcleos de tormenta: el primero se generó en Castilla-La Mancha y dejó granizo de gran tamaño en algunos puntos, como Alcalá de Júcar; y el segundo comenzó al suroeste del Pinoso. Ambos avanzaron hacia el noreste y entraron en la provincia de Valencia a la altura de Ontinyent y se caracterizaron por registrar una densidad de rayos «extremadamente alta». Falta ver si estos rayos han dejado algún fuego latente en algún árbol y desemboque en un incendio forestal. Ayer por la tarde, se declaró un incendio en Jalance, que requirió la participación de seis medios aéreos, así como otro en Enguera con dos aéreos.

A su paso este segundo núcleo tormentos dejó caer más de 30 litros por metro cuadrado en una sola hora en la Canyada-Candela o en Beneixama con una intensidad propia de las lluvias torrenciales. En general, según la Aemet, las tormentas fueron «de corta duración, pero muy intensas, con granizo y con rachas muy fuertes de viento». La mitad nortes del territorio no registró precipitaciones de relevancia, a excepción de algunos puntos dels Ports; en Olocau del Rey cayeron 17,8 l/m2 en una hora.

Tras dejar esta cadena de episodios violentos en el norte de la provincia de Alicante, la parte más adversa del frente ha salido finalmente al mar. No obstante, la atención se desplaza ahora hacia el sur, ya que Aemet advierte del surgimiento de nuevos núcleos tormentosos en la Región de Murcia que podrían volver a afectar a la Comunitat Valenciana en las próximas horas.

Calma mañana

Este martes regresa la estabilidad meteorológica y no se esperan fenómenos adversos en la Comunitat Valenciana. No hay avisos activos por la Aemet ni por altas temperaturas ni por tormentas. La situación se mantendrá estable durante los próximos días con máximas de 34 grados y mínimas de 25 en el litoral; en el interior, las máximas llegarán a 35 grados y por la noche el termómetro caerá a los 19 grados.

La meteorología será clave en la jornada del miércoles, cuando tenga lugar el eclipse de sol total visible en toda la mitad norte de la autonomía. El cielo estará despejado en el momento exacto en que la Luna cubra por completo el Sol. Así lo confirma el boletín meteorológico de la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet) emitido el lunes por la mañana, que muestra una ausencia de nubes a las 20 horas.

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