Extremadura participará en MamoRisk, un proyecto que pretende desarrollar el primer modelo español capaz de predecir de forma personalizada el riesgo de desarrollar cáncer de mama a corto y medio plazo a partir del estilo de vida, la genética y las características observadas en las mamografías.

El estudio contará con 10.000 mujeres de 14 comunidades autónomas, entre ellas Extremadura, y buscará clasificar a las participantes en distintos niveles de riesgo (bajo, intermedio o alto). El objetivo final es comprobar si esa información puede utilizarse para diseñar programas de cribado más ajustados a las características de cada mujer.

El proyecto combinará datos clínicos y epidemiológicos, muestras biológicas, análisis genéticos y el estudio de imágenes radiológicas mediante inteligencia artificial.

10.000 mujeres y seis años de seguimiento

Las participantes se seleccionarán de forma aleatoria entre mujeres que cuenten con al menos seis años de seguimiento dentro de los programas de detección precoz del cáncer de mama de las comunidades incluidas en el proyecto. En total, se invitará a participar a 4.000 mujeres diagnosticadas de cáncer de mama y otras 6.000 sanas. A partir de sus datos clínicos y epidemiológicos y de la información genética obtenida mediante una muestra de saliva, los investigadores aplicarán el modelo predictivo y comprobarán después hasta qué punto su estimación coincide con la evolución real.

MamoRisk se desarrollará en distintas fases, desde la recogida de información y muestras hasta el análisis genético y radiológico con inteligencia artificial y la evaluación final de la capacidad del sistema para predecir el riesgo.

Un seguimiento diferente según el riesgo

Si el modelo demuestra su eficacia y termina incorporándose a los programas de cribado, podría permitir que las mujeres con mayor probabilidad de desarrollar un tumor reciban controles más intensivos, mientras que el seguimiento se adaptaría al nivel de riesgo de cada participante.

La finalidad es favorecer una detección más temprana del cáncer y, cuando resulte posible, aplicar medidas preventivas dirigidas a aquellas mujeres que presenten una probabilidad mayor de desarrollar la enfermedad.

La iniciativa está liderada por el Instituto de Investigación Sanitaria de Santiago de Compostela (IDIS), en colaboración con el Centro Nacional de Investigaciones Oncológicas (CNIO) y el Instituto de Investigación Sanitaria Galicia Sur (IISGS).

El cribado extremeño se amplía desde 2023

La incorporación de Extremadura al proyecto se produce mientras la comunidad mantiene la ampliación progresiva de las edades incluidas en su programa de detección precoz.

Desde 2023, Extremadura ha rebajado hasta los 47 años la edad de entrada en el cribado de cáncer de mama, con la previsión expresada por la Junta de continuar progresivamente hasta alcanzar los 45 años.

La participación en MamoRisk abre ahora una segunda vía: no solo avanzar en la edad de acceso a las mamografías, sino estudiar si en el futuro la frecuencia y el tipo de seguimiento pueden adaptarse también al riesgo individual de cada mujer.