De momento, puerta cerrada. Más allá de la próxima salida de Adrián Liso, el Real Zaragoza no se plantea, de momento, abrir la puerta a otras marchas, al menos hasta que no lleguen los refuerzos pretendidos. Y esta situación provoca que jugadores con posibilidad de recalar en otros equipos, incluso con ofertas de por medio, permanezcan en el conjunto aragonés, que desoye o en el mejor de los casos aplaza, cualquier decisión en este sentido.

La directriz está bien definida. El Zaragoza pretende una plantilla corta, de dos jugadores por puesto, lo que propicia la aportación de efectivos procedentes del Deportivo Aragón. Y es ahí donde emergen casos como el de Iker Vadillo, un futbolista que el sábado completó una gran actuación ante la Real Sociedad B y en el que el club tiene depositadas grandes esperanzas.

El canterano, que volvió en el pasado mercado invernal tras brillar en el CD Robres, tiene sobre la mesa el interés de varios equipos de Primera RFEF, entre ellos un Logroñés que también ha llamado con fuerza a la puerta del central Hugo Carrillo. Sin embargo, la respuesta del Zaragoza en ambos casos ha sido la misma: nadie se mueve, al menos, de momento.

Carrillo, con el balón durante el duelo frente al filial donostiarra.

Carrillo, con el balón durante el duelo frente al filial donostiarra. / Miguel Angel Gracia

En todo caso, la salida de Carrillo se antoja bastante más probable que la de Vadillo, si bien el central no se moverá hasta que no llegue ese central que la dirección deportiva lleva tiempo buscando en el mercado. El andaluz, clave en el ascenso el curso pasado del Real Unión, en el que recaló cedido, apenas tiene opciones de quedarse en la primera plantilla, algo que sí está más al alcance de Barrachina, al que le beneficia su condición de sub-23. El canterano apunta a completar el flanco zurdo del centro de la zaga junto a Diego. En el derecho, Tachi espera compañía.

Pero hay más equipos interesados en Carrillo, cuyo futuro inmediato pasará por Primera RFEF, pero es el Zaragoza el que marca los tiempos. En este sentido, mientras no llegue ese refuerzo pretendido, las cosas seguirán como hasta ahora y Carrillo continuará participando en los partidos amistosos de pretemporada, entre ellos, los dos que han de disputarse esta semana ante el Logroñés, el viernes, y frente al Villarreal B, el sábado.

Iker Vadillo, por su parte, también cuenta con varios equipos de la categoría de bronce interesados en hacerse con sus servicios, pero, en su caso, la salida no es una cuestión de tiempo. Y es que el Zaragoza planea que el canterano sea uno de los líderes del filial en Tercera RFEF y que sea habitual en los entrenamientos del primer equipo, con el que, al igual que Tobajas y Monzón, aparecería en caso de necesidad. Los tres están dejando muy buenas sensaciones durante la pretemporada y el cuerpo técnico liderado por Ibai Gómez ya ha dejado claro que no quiere perderlos de vista, lo que dificulta sobremanera la posibilidad de salir cedido. En este sentido, el club descarta por completo un préstamo a Segunda RFEF y tampoco ve claro, al menos de momento, aceptar una de esas propuestas llegadas desde Primera RFEF.

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