A falta de firmar dos jugadores interiores, el Baskonia encara como cada verano una remodelación importante de su plantilla. Hasta la fecha ha terminado los … deberes estivales con la contratación de cuatro hombres de perímetro que tapen, en la medida de lo posible, marchas tan relevantes como las de Forrest y Luwawu-Cabarrot. En esa nómina figuran Baugh, Duarte, Lawson y Stewart. Las demarcaciones próximas al puesto de ala-pívot parecen más o menos cubiertas. Pero hace falta acompañar de una manera muy sólida al solitario Diop si el equipo vitoriano pretende infundir respeto dentro de la zona.

Aunque jamás conviene zanjar el plantel azulgrana, a día de hoy siguen siete jugadores que ya entrenó Paolo Galbiati el curso pasado. Y, sin conocer los ‘cuatro y medio’ o ‘cinco’ que han de completar el grupo, buena parte de la responsabilidad con vistas al próximo ejercicio recae en esa alineación de balonmano que permanece del título copero logrado hace seis meses en Valencia. De hecho, los hombres del necesario continuismo afrontan sus respectivas reválidas en distintos grados.

No todos ellos han de demostrar lo mismo. Dos casos, sin desmerecer otros, ya han enseñado solvencia durante su primera campaña con el escudo del carnero prendido del pecho. El club vitoriano renueva a Simmons porque durante su curso incompleto en el Buesa Arena le convenció la tarea de valioso escudero para Forrest, fichaje estelar del Fenerbahce. Sus doce puntos y tres asistencias en veintidós minutos avalan a un base alto y moderno. Y Kurucs ha revelado que, en buenas condiciones físicas, actúa como el alma azulgrana sobre el parqué. También entendida como el célebre ‘carácter Baskonia’.

Misterios

Junto a la involución de Howard, el caso de Diop representa el mayor enigma del universo azulgrana

De lo escrito anteriormente puede deducirse que el resto no ha apuntado síntomas de su valía. Algo que cabe desmentir de manera rotunda. Vayamos por partes. El conjunto alavés necesita recuperar la versión más aproximada del Howard celestial que asombró a Europa entera las dos primeras temporadas. De acuerdo con el título cinematográfico de José Luis Garci, el tirador inaudito ha de ‘volver a empezar’ después de una trayectoria decreciente. Algo semejante, con más fuerza que talento natural, se aplicaría a Sedekerskis. El capitán necesita ‘reencontrarse’ tras un año en el que las lesiones le lastraron a él y perjudicaron al equipo.

Del trío que queda por analizar, Spagnolo figura nítidamente a la cabeza. El ‘combo’ italiano, a quien su compatriota recurrió el ejercicio anterior menos de lo previsto por sus prestaciones, ya ha mostrado los fundamentos técnicos que tanto gustan a los paladares finos del baloncesto. Seducido por una Liga universitaria estadounidense que combate ahora con dinero a los protagonistas el romanticismo que la envolvía, Matteo ha de encarnar esa imprescindible zancada adelante de los supervivientes azulgranas alternando las posiciones de ‘uno’ y ‘dos’.

La ‘mili’ de Frisch

Si Spagnolo voló la temporada previa por debajo del radar que le correspondía, el soldado Frisch hizo la ‘mili’ a las órdenes del coronel Galbiati. La entidad de Zurbano lo reclutó como el joven más valioso de la competición francesa y su escasa presencia sobre la cancha ya en Vitoria sólo le permitió esbozar algunas de sus cualidades. El preparador azulgrana castigó los despistes defensivos de un chico con buena predisposición y sólo a cuentagotas mostró sus dotes de lanzador rápido y certero. Tras una campaña militar en el patio de armas, el galo debe de confirmar los valores que le trajeron hasta los humedales de Salburua.

Y queda para el final el caso de Diop. Junto a la involución de Howard, el enigma mayor en el universo azulgrana. El anotador compulsivo encara su quinto ejercicio en Betoño, sólo uno más que el del poderoso pívot senegalés. Un ‘cinco’ por el que la entidad vitoriana pagó 700.000 euros para liberarlo del contrato que le unía al Gran Canaria.

Entre réditos deportivos claramente inferiores a los calculados y las lesiones que tampoco le han ayudado, Khalifa necesita explotar sí o también en beneficio del conjunto. A la cuarta ha de ir la vencida si él mismo, y el Baskonia como principal acreedor, quieren justificar las ilusiones que generó el fichaje de un pívot con tanto futuro teórico como estatura. Y hablamos de un interior de 2,15 metros.