Hasta hace unos años, Ivana era una auténtica desconocida. Y parecía que ese era su deseo: vivía apartada del ruido en Gijón (Asturias) y junto a su familia, concediendo alguna que otra entrevista puntual en televisión. Todo ha cambiado este año, cuando ha saltado … a la pequeña pantalla al participar en ‘Top Chef’, dándose a conocer como algo más que la hermana de Georgina Rodríguez. O lo que es lo mismo, cuñada de Cristiano Ronaldo.
Su victoria en el programa y las amistades que hizo demostraron que Ivana tiene futuro en televisión. Y la prueba está en que solo unos meses después volverá a la pequeña pantalla. Esta vez en el ‘Grand Prix’, donde ejercerá como madrina del pueblo de Pravia, en Asturias, que se enfrentará a Serranillos del Valle, en Madrid, apadrinado a su vez por el cómico Raúl Pérez.
Hace apenas dos semanas, la creadora de contenido ofrecía una entrevista para hablar de esta transformación, que pasa por un proceso físico y también emocional. Ella misma explicaba el motivo detrás de su enorme cambio físico, puesto que ha cambiado de peinado, de color de pelo, de estilo de vestir y de maquillarse. Ha pasado de parecer una persona normal y anónima a tener el aire de una estrella de las redes sociales: «No creo que exista una ‘nueva’ Ivana. Simplemente, me estoy reencontrando conmigo misma después de muchos años dedicados a mi familia y a acompañar a las personas que quiero», admitía a ‘¡Hola!’.
Sin embargo ha pasado de mostrarse al natural a apostar por ‘looks’ extravagantes y exagerados. Sin duda, hay un antes y un después, aunque ella insista en que este enfoque estético siempre ha formado parte de su vida, aunque durante un tiempo estuvo en segundo plano. «Mi primer trabajo en Madrid fue en moda y, desde entonces, mi vida siempre ha estado muy unida a la moda, incluso una etapa en la que ayudé a mi hermana Georgina y pude conocer muy bien la moda desde otro prisma», compartía también.
Por el momento, sus seguidores no hacen más que crecer, ya cerca del millón en Instagram. Además, en su perfil tiene los contactos de sus dos representantes, una de ellas Susana Uribarri, que lleva varias décadas trabajando en la televisión y representando a estrellas como Ana Obregón o Bertín Osborne.
Su conexión con Asturias
Por lo tanto, es evidente que va a por todas. Aunque sus niñas sigan siendo su prioridad, tal y como compartía el pasado mes de junio con motivo del cumpleaños de su hija pequeña, Dafne. «Es nuestro terremoto que llegó para que nuestra vida fuera mucho más movidita si cabe, de sol a sol, y para llenarnos de amor», explica.
Ivana se mudó a Gijón en el año 2019 porque su pareja, Carlos García, es de esta ciudad costera asturiana. Allí encontró la calma y el estilo de vida que buscaba tras haber nacido en Palamós (Gerona), crecer en Jaca (Huesca) y vivir en Buenos Aires (Argentina) y Madrid. Y el amor que la llevó al antiguo castro romano evolucionó: «Me enamoré de la calidad de vida», contaba en la mencionada revista hace unos años. Desde allí está a menos de 40 minutos en coche de Pravia, el pueblo que apadrina en el ‘Grand Prix’ y que sin duda pasa ahora a tener especial significado para ella.
