Madrid
La Administración estadounidense llevó a cabo un complejo plan para evacuar a Donald Trump de la cumbre de la OTAN tras un aviso de amenaza por parte de Irán. Según describen medios como The Washington Post o el New York Time, que citan fuentes de inteligencia, el presidente fue transportado hasta el avión oculto en un carrito de catering.
El pasado mes tuvo lugar en Turquía la última cumbre de la Alianza Atlántica, a la que el mandatario estadounidense viajó a bordo del personalizado 747-8 donado por Catar, pero regresó en una versión más antigua del Air Force One. Trump explicó a los medios de comunicación que había tomado esta decisión «por los viejos tiempos», aunque diarios como The New York Times apuntaron a una posible preocupación por que la aeronave catarí no contara con todas las capacidades defensivas necesarias.
No obstante, este martes se ha conocido que ni siquiera llegó a regresar a Estados Unidos en este avión, ya que fue evacuado de manera secreta en un carrito de comida. Tanto los periodistas que viajaban a bordo de la aeronave como los funcionarios de la Casa Blanca presentes permanecieron ajenos a este plan.
Periodistas y funcionarios empleados como señuelo
Para evitar que conocieran el paradero del presidente, elevaron un contenedor de catering en el lado opuesto del avión por el que habían embarcado el resto de pasajeros. Posteriormente, este curioso transporte fue trasladado por la pista de aterrizaje hasta un avión militar en el que sí que viajó Donald Trump.
Como parte de este plan, el Air Force One también despegó de Turquía para servir de señuelo en caso de que tuviera lugar un ataque. De esta forma, se dificultaba a los posibles agresores la identificación de la nave correcta en la que se encontraba el líder de Estados Unidos.

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Una vez en el Reino Unido, que sirvió de escala en el trayecto, el presidente fue trasladado de nuevo al Air Force One para el resto del vuelo hasta Estados Unidos. Aparentemente, una cuenta de X ha sido la que ha aportado la clave para desentrañar toda esta maniobra, según destaca el Washington Post.
La cuenta había seguido los movimientos de las aeronaves involucradas en la salida de Trump de Ankara rumbo a Reino Unido, detectando que un avión militar C-31A de la Fuerza Aérea con los radares desconectados aterrizó justo al lado del avión presidencial la noche del 8 de junio en la base de la Fuerza Aérea británica en Suffolk, Inglaterra, cerca de Mildenhall.