El Sporting de Gijón habría puesto sus ojos en Chimy Ávila para reforzar su delantera. El atacante argentino, de 32 años, se encuentra actualmente sin equipo después de finalizar su etapa en el Betis, por lo que puede negociar libremente su incorporación a cualquier club. La posibilidad encaja con la necesidad que el conjunto asturiano mantiene en su ataque. El Sporting ha realizado hasta ahora nueve incorporaciones para la próxima temporada y, tras la salida de Jonathan Dubasin rumbo a Osasuna, el propio club reconocía recientemente que todavía tenía pendiente completar la plantilla con un delantero.

En este contexto aparece el nombre del Chimy. El argentino cuenta con una amplia experiencia en el fútbol español después de sus etapas en Huesca, Osasuna y Betis, y su condición de agente libre elimina la necesidad de afrontar un traspaso, aunque la operación debería encajar en las condiciones económicas del Sporting.

El ‘caso Almunia’: el conflicto que enfrentó a Osasuna y Celta por el portero navarro


El ‘caso Almunia’: el conflicto que enfrentó a Osasuna y Celta por el portero navarro

El Tenerife, también atento

El Tenerife sería otro de los clubes que habría preguntado por la situación del delantero, según la información adelantada por Ángel García. El conjunto canario se encuentra igualmente buscando un atacante para completar su plantilla y, según las informaciones publicadas recientemente, la dirección deportiva encabezada por Manu Guill continúa trabajando para incorporar un delantero.

La situación del Tenerife también está condicionada por su margen económico. Manu Guill explicó recientemente que el club ha construido su plantilla con un límite salarial muy ajustado y que continúa buscando oportunidades de mercado para completar el equipo. Allí, se reencontraría con el también exjugador de Osasuna, Enric Gallego.

Libre después de su salida del Betis

El Chimy Ávila puso fin a su etapa en el Betis este verano. Aunque inicialmente tenía contrato con la entidad verdiblanca hasta junio de 2027, el club decidió activar la cláusula que permitía resolver unilateralmente el último año de vinculación. La decisión fue comunicada al futbolista en mayo y provocó que quedara libre al finalizar junio.

El argentino había llegado al Betis en enero de 2024 procedente de Osasuna, después de cuatro temporadas y media como rojillo. En el conjunto andaluz disputó 68 partidos oficiales, marcó ocho goles y dio cinco asistencias.

Su última temporada en Sevilla terminó con 30 partidos disputados y tres goles y tres asistencias, según la información publicada por la Cadena SER al situarle entre las alternativas que manejaba el Cádiz, aunque al jugador también se le ha relacionado con equipos del extranjero.